Un juez califica de ilegal la muerte por «fuego amigo» de un soldado británico
Un juez británico calificó ayer la muerte del soldado británico Matty Hull en el sur de Irak por «fuego amigo» estadounidense como ilegal y, por lo tanto, un acto delictivo y no una acción de guerra. Este es el dictamen de un largo y complicado proceso judicial iniciado por su viuda en un intento por esclarecer lo sucedido hace casi cuatro años. El magistrado Andrew Walker, del condado de Oxfordshire (sur de Inglaterra) fue taxativo en su conclusión: «Fue ilegal porque no había razón legal y en este sentido fue delictivo, no fue un caso de error honesto, se podía haber evitado completamente». Pero además acuso de falta de colaboración al Pentágono y de desinterés al Ministerio de Defensa británico. «Creo que no han salido a la luz todos los hechos», añadió. La muerte de Hull tuvo una fuerte repercusión cuando el rotativo The Sun publicó la conversación de los pilotos americanos que atacaron por error el 28 de marzo del 2003 el convoy británico, así como un video. En la transcripción, se desprende que los pilotos de los A-10 actuaron sin recibir órdenes de tierra y no lo hicieron en defensa propia. Por otro lado ayer se supo que once iraquíes detenidos en la prisión militar británica de Shuaiba, al oeste de Basora, habían logrado huir la semana pasada tras hacerse pasar por visitas. Los fugados llevaban dos años detenidos sin cargos. El incidente ha sido calificado en el Reino Unido como «humillante».