Los empleados del centro tardaron veinte minutos en llamar a los bomberos
Una negligencia le cuesta la vida a más de 60 personas de un asilo
Los investigadores trabajan para conocer las causas del desastre.
Al menos 62 personas murieron el lunes por la noche en el sur de Rusia en el incendio de un asilo de ancianos, cuyos equipos no cumplían las normas de seguridad. Los empleados tardaron 20 minutos en llamar a los bomberos, que se encontraban a 50 kilómetros del lugar del siniestro. Todas las personas que murieron, excepto una enfermera, eran residentes del centro geriátrico, ubicado en una aldea de la región de Kuban. Treinta y cinco personas fueron salvadas y 30 de ellas tuvieron que ser hospitalizadas. El parque de bomberos de la aldea de Kamyshevtskaia, en la que se encuentran un orfanato, dos guarderías, una escuela y un hospital, había sido cerrado antes de Año Nuevo, según informó el canal de televisión ruso Pervy Kanal, que mostró imágenes del edificio de ladrillo devastado por las llamas. «El número elevado de víctimas se debe al alejamiento del lugar con respecto al parque de bomberos, al mal estado de las medidas contra incendios y de la alerta tardía », destacó el Ministerio de Situaciones de Urgencia en un comunicado. Un trabajador llamó a los bomberos pasados diez minutos de la una de la madrugada, es decir 21 minutos después de que comenzara a sonar la alarma de incendios a las 00:50 horas. Los bomberos, que partieron un minuto después del aviso, tardaron 50 minutos en recorrer los 50 kilómetros que los separaban del asilo de ancianos. El siniestro fue controlado poco antes de las tres de la madrugadas y totalmente apagado dos horas después. La Fiscalía y los ministerios del Interior y de Situaciones de Urgencia investigan en el lugar y estudian tres hipótesis: imprudencia con el fuego, cortocircuito o incendio voluntario.