El fallido secuestro por EE.UU. dedos altos cargos iraníes,detonante
Una agencia iraní mostró nuevas imágenes de los militares británicos retenidos desde el 23 de marzo
Aún no habían despuntado las primera luces del día sobre la ciudad de Erbil, en el Kurdistán iraquí, cuando sus habitantes se despertaron con el estruendo de varios helicópteros norteamericanos en misión secreta. En minutos lanzaron el asalto a unas oficinas iraníes y capturaron a cinco de sus oficiales de baja graduación a los que Washington acusó de ser espías de Teherán y ofrecer su apoyo logístico a la insurgencia. Sólo hubo un pequeño problema en la misión secreta de ese 11 de enero, su objetivo no se cumplió. Era mucho más ambicioso, la captura de los dos máximos cargos de la seguridad de Irán: Mohamed Jafari el poderoso subdirector del Consejo de Seguridad Nacional, y el general Minojahar Frouzanda, jefe del servicio de inteligencia de la Guardia Revolucionaria. La trama ha sido desvelada por el rotativo The Independent a través de fuentes kurdas y asemeja la bravata norteamericana a un intento militar de Irán de secuestrar a los directores de la CIA y el MI6. Según este rotativo, la detención de los quince militares británicos en el golfo Pérsico por las fuerzas iraníes y la subsiguiente crisis diplomática podría ser la respuesta de Teherán al intento fallido secuestro de los dos altos cargos iraníes. Los dos hombres estaban de visita oficial y se habían entrevistado primero con el presidente iraquí, Talal Talabani, y luego con el jefe del Gobierno regional del Kurdistán, Masud Barzani. Horas después de la operación en Erbil, George W. Bush afirmaba en un discurso a la nación que Irán apoyaba ataques contra las tropas estadounidenses y señalaba a este país y a Siria como principales enemigos en Irak. De confirmarse esta información, el acto de las tropas de EE.UU. revestiría una gravedad mayor que el secuestro de los 15 soldados británicos y dejaría en una posición muy débil a Londres. Además hay un componente de mala gestión por no haber advertido a sus tropas que Irán podría llevar a cabo represalias. Irán eligió secuestrar a los militares británicos porque se consideran un objetivo militar más vulnerable y porque capturar soldados americanos les hubiera enfrentado directamente con Washington, algo que Irán en este momento tampoco desea.