Las bombas colocan a Maliki con un pie fuera del Gobierno
La salida del Gobierno de los seis ministros del bloque de Moqtada al Sadr dejó el lunes al primer ministro Nuri al Maliki al borde del abismo. Él hizo su mejor esfuerzo ayer por ganar peso político levantando la voz y exigiendo a EE.UU. que le entregue el control de la seguridad antes de final de año. Maliki buscaba recuperar el apoyo de Al Sadr, que se marchó del Ejecutivo tras exigirle un calendario de retirada de las tropas internacionales. Las bombas que estallaron unas horas después le dejaron sin argumentos. Maliki no parece convencer a nadie. Tanto los suníes como chiíes parecen no dar un duro por el primer ministro.