Varios secuestros incrementan la tensión en toda la zona petrolera del sur de Nigeria
Más de una docena de trabajadores extranjeros fueron secuestrados ayer por grupos armados en el sur de Nigeria, lo que incrementa la tensión en esa rica zona petrolera y puede llegar a impactar en el precio internacional del crudo. Los hechos se suman al secuestro de seis extranjeros registrado el pasado martes, en una nueva ola de apresamientos que, en esta ocasión, parece tener motivaciones políticas, vinculadas con las recientes elecciones en este país. Un jefe policial de la provincia sureña de Rivers, que prefirió mantener el anonimato, dijo que doce trabajadores fueron secuestrados en una central eléctrica de Afam, cerca de la capital de esa provincia, Port Harcourt. Entre los rehenes se encuentran ocho filipinos y tres surcoreanos, agregó la fuente, que señaló además que en la acción murieron varios agentes policiales. Desde Seúl se dio cuenta de que los ciudadanos surcoreanos trabajaban para la empresa Daewoo Engineering and Construction. En los últimos meses, más de 60 obreros y técnicos petrolíferos, la mayoría de ellos extranjeros, han sido secuestrados por grupos de milicianos, pero todos ellos fueron liberados a los pocos días después de que sus empleadores pagaran un rescate a los captores. Nigeria es el primer productor de crudo de África y el sexto dentro de la OPEP, que le ha asignado una cuota de extracción de 2,6 millones de barriles por día, pero el secuestro de trabajadores y los ataques contra las instalaciones petrolíferas