OPINIÓN Los islamistas controlan los centros de la APN en toda la franja de Gaza
«El Hamas-Hezbollah» EE.UU reitera que detrás de los talibanes está la mano del «país de los ayatolás»Irán anuncia que racionará el uso de la gasolina con el objetivo de ahorrar energía Abás avisa de un golpe de estado de Hamás y no descarta dimitirLlamam
La violencia entre facciones palestinas lleva al Gobierno a colocarse al borde de la ruptura
EL SLOGAN preferido por los militantes islamistas palestinos que parecen en vías de tomar el control en Gaza es que combaten a los colaboradores de Israel, es decir, a las fuerzas palestinas de Seguridad bajo la autoridad formal, o sobre todo de hecho, de Mohamed Dahlan, el favorito de Israel y los estadounidenses para hacerse cargo de la situación. El hecho significa que tras los enfrentamientos entre los milicianos de las Brigadas Ezzedim al-Kassam, el brazo armado del Hamas, y los leales a al-Fatah (Brigadas al-Aqsa, Fuerza-17 o Seguridad Presidencial) late un grave conflicto político que en el marco palestino deriva en el peor de los pecados: el de la connivencia con Israel. El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, es un patriota intachable, un resistente veterano y realista, trabajó con Arafat muchos años y, en todo caso, ha sido elegido como el Parlamento en el que Hamas obtuvo mayoría absoluta en enero de 2006. Pero la predilección, legítima, por un arreglo negociado con Israel le hace correr riesgos: el de ser, de hecho, una criatura norteamericana. Hay fuertes presiones para que Israel arme directamente a su Guardia Presidencial y los socios regionales de Washington, Egipto en cabeza, han dado equipo e instrucción militar a sus hombres. Hamas ha aceptado formar un gobierno de unión nacional con al-Fatah y los independientes (como el acreditado ministro de Hacienda, Salam Fayyad), pero rehúsa, también legítimamente pero de modo menos práctico, reconocer a Israel, aunque ofrece una tregua casi indefinida si son evacuados los territorios ocupados en 1967, es decir, si Israel acepta la impresionante 'Iniciativa Árabe». En ausencia de todo progreso, a la vista de la negativa israelí, los islamistas han tomado precauciones mirándose en el espejo del (chií) Hezbollah que, a fin de cuentas, sabe que sólo su disciplina de hierro y su solvencia política garantizan su supervivencia y le dan un status regional insoslayable. Hamas, por eso, se ha reforzado militarmente mucho (es un misterio cómo lo ha conseguido) y en Gaza tiene todas las de ganar, aunque no podría repetir su éxito en Cisjordania. Este dato es clave: el embrión de guerra civil inter-palestina sólo arraiga en la minúscula banda de Gaza, no en Cisjordania, lo que, por lo demás, es conforme a una tradición. Hamas fue fundado en Gaza, allí fueron asesinados por Israel sus dirigentes (el jeque Yassin y el doctor Al-Rantisi)y allí ha alcanzado sus mejores resultados electorales. Es su cuna El subsecretario de Estado de EEUU, Nicholas Burns, apuntó que Irán está detrás del envío de armas a los talibanes en Afganistán y que su influencia se advierte también en actitudes violentas de grupos que actúan en Oriente Medio. Durante una conferencia que dictó en París, Burns se mostró confiado en que en «las próximas semanas» el Consejo de Seguridad de la ONU inicie un debate acerca de una nueva resolución sobre el programa nuclear de Irán. Insistió en que la puerta está abierta para que los iraníes negocien, pero constató que no es su intención, por lo que, en su opinión, hacen falta nuevas medidas sancionadoras. Hasta ahora el Consejo de la ONU ha aprobado dos resoluciones con sanciones, por lo que el «número tres» de la diplomacia estadounidense abogó por un tercer documento que vaya más lejos para forzar a Irán a la interrupción de su programa de enriquecimiento de uranio. Sin embargo, «no hay indicaciones» de que Teherán tenga interés en modificar su actitud» Irán pondrá en marcha el jueves la primera fase de racionamiento de gasolina, como parte de un plan destinado a economizar energía, según informa este martes la prensa iraní. En un principio el racionamiento afecta solamente a los automóviles utilizados por los servicios gubernamentales, que tendrán derecho a un máximo de 10 litros de gasolina por día. Los conductores de estos coches podrán comprar como mucho 10 litros de gasolina al precio subvencionado de 1.000 riales (0,10 dólares). Luego cada administración abonará directamente la diferencia con respecto al precio de la gasolina no subvencionada, que será más alto, al ministerio de Petróleo. En una segunda etapa, el plan se aplicará a los automóviles privados, cuyos conductores podrán comprar cierta cantidad de gasolina al precio subvencionado y otra adicional a uno no subvencionado. El costo de la gasolina no subvencionada será fluctuante y se fijará cada mes, según el vicepresidente del Parlamento, Mohammad Reza Bahonnar. El Movimiento de Resistencia Islámica, Hamás, afirmó ayer que ha tomado todas las posiciones de seguridad en el norte y el centro de Gaza e instado a Al Fatah a rendirse, en una situación que a juicio del presidente palestino y líder nacionalista, Mahmud Abás, tiene visos de golpe de estado. «Todos las informaciones (en nuestro poder) indican una misma tendencia... los dirigentes políticos y militares de Hamás parecen estar planificando un golpe contra las instituciones legítimas», dijo el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y líder de Al Fatah desde la ciudad cisjordana de Ramala. «Hamás parece suponer que podrá tomar el poder por la fuerza», añade el comunicado presidencial emitidos tras unos choques entre facciones que han dejado 21 muertos y más de 50 heridos en las últimas 36 horas. Por la mañana, una granada antitanque fue disparada contra la vivienda del primer ministro y líder de Hamás, Ismail Haniye, horas después de que milicianos islamistas mataran a un destacado dirigente de Al Fatah, Yamal Abu Al Yidian, jefe local de las «Brigadas de los Mártires de Al Aksa». Se trata del primer responsable de alto nivel que cae en este conflicto interno entre Hamás y Al Fatah. Abás ha denunciado que Hamás está tratando de tomar el control en la franja por la fuerza, cuando paralelamente negocia una tregua con los nacionalistas. Las negociaciones siguen adelante con mediación egipcia, pero sólo en teoría, pues los participantes, debido a los tiroteos, no pueden salir de sus casas para reunirse. Mientras las negociaciones siguen suspendidas, la emisora de radio de Hamás ha anunciado que los Batallones de Azedín al Kasam, brazo armado del movimiento, han tomado el control de las instalaciones de seguridad de la ANP en el norte y el sur de Gaza. Estas instalaciones, a cargo de efectivos leales a Abás, fueron abandonadas por el personal bajo amenaza de las Brigadas, afirma Hamás, que ha apelado a Al Fatah a dejar sus posiciones en Gaza. La batalla se ha extendido incluso a los hospitales: tres de ellos han sido escenario de violencia entre ambos bandos en las últimas 24 horas. Además , se inició un tiroteo en un hospital de Khan Younis, después de que milicianos de las guerrillas afiliadas a Hamás tomaran el tejado del edificio y guerrilleros de Al Fatah se posicionaran en las afueras del centro; ayer se produjeron incidentes similares en el mayor hospital de la franja, el de Shifa, en ciudad de Gaza y en el de Beit Hanún. Según médicos de Kahn Younis, los milicianos de Hamás entraron incluso en el hospital e impidieron al personal sanitario atender a los heridos de Al Fatah. Los incidentes en hospitales estallan porque allí confluyen parientes de fallecidos y heridos de ambos bandos que, con frecuencia, van armados. Los tiroteos y disparos de cohetes en ciudad de Gaza no han cesado desde ayer. No obstante esta peligrosa situación en las calles, el general egipcio Burhan Hammad, que media en las negociaciones entre las facciones, ha convocado a las partes a una nueva reunión «Si (Hamás y Al Fatah) no llegan a un alto el fuego inmediato podría apelar a la población a salir a la calle y encabezaré una manifestación contra las facciones», dijo el negociador. La violencia, mientras tanto, amenaza con propagarse a Cisjordania, donde AL Fatah tiene su bastión y donde ha orquestado una serie de secuestros de dirigentes de Hamás. El primer ministro israelí, Ehud Olmert, apeló a los países árabes a intervenir para resolver la crisis interna en Gaza, y se pronunció a favor del despliegue de una fuerza internacional en la frontera con Egipto para evitar el tráfico de armas. «No creo que Israel deba intervenir, pero los países árabes deberían hacerlo de alguna manera», dijo el primer ministro tras una entrevista hoy en Jerusalén con el ministro holandés de Exteriores, Maxime Verhagen. Olmert, que se declaró preocupado por lo que ocurre en Gaza, se pronunció a favor del despliegue de una fuerza internacional en la frontera de la franja con Egipto para evitar el tráfico de armas que, dijo, «tanto ha contribuido a la actual situación».