Rusia propondrá hoy una serie de ideas a la Otan para actualizar el tipo de desarme
Rusia expondrá en una conferencia que se inicia hoy en Viena su malestar por considerar que el Tratado sobre Fuerzas y Armas Convencionales en Europa (FACE) está desfasado y presentará a los países de la OTAN nuevas propuestas para actualizarlo. Los 30 países signatarios del FACE han sido convocados en Viena a una reunión extraordinaria a instancias de Moscú después de que el presidente ruso, Vladímir Putin, amenazara el pasado 26 de abril con una posible moratoria a la aplicación del tratado.La reunión, a puerta cerrada y sin acceso a los medios, se celebra en la sede de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) hasta el próximo viernes.«A día de hoy no nos estamos planteando la salida del tratado», aseguró ayer a la prensa Anatoly Antonov, jefe de la delegación rusa en la conferencia, pero remarcó que los resultados se trasladarán a Putin y éste tomará la decisión de si suspende su aplicación.Antonov aseguró que el FACE impone a Moscú limitaciones «inaceptables» y «humillantes» heredadas de la Unión Soviética y explicó que «Rusia hasta ahora no puede trasladar libremente sus tropas por su territorio» Precedentes El FACE, que limita las armas pesadas y las fuerzas convencionales desde el Atlántico hasta los Urales, se suscribió en 1990 -antes de la caída de la Unión Soviética- y en 1999 se revisó para adaptarlo a la nueva realidad, aunque sólo ha sido ratificado hasta ahora por Rusia, Bielorrusia, Kazajistán y Ucrania. La presencia de efectivos rusos en regiones secesionista de Moldavia y Georgia es el escollo que aducen los países de la OTAN para no ratificar el FACE adaptado en 1999, que no ha entrado en vigor. Antonov instó a los países de la OTAN a que ratifiquen ese documento, aseguró que Rusia ha cumplido con lo establecido en la revisión del tratado en 1999 y recalcó que la situación en Moldavia y Georgia no tienen nada que ver con el FACE. El jefe de la delegación rusa aseguró que «el tratado en su forma actual fue firmado en 1990, cuando aún existía un enfrentamiento entre el Pacto de Varsovia y la OTAN. Pero a día de hoy ha caducado.