ISMAEL HANIYA | HAMÁS
El terrorista de corbata o el gran negociador para otros
Abás, único superviviente de la vieja guardia de Al Fatah
Para algunos es un terrorista con corbata, para otros el único líder de Hamás con quien se puede negociar. Ismael Haniya fue destituido el viernes como primer ministro palestino, pero se convirtió en el máximo líder de Gaza, donde la ley y el orden son dictadas a partir de ahora por los islamistas. Nombrado primer ministro tras las elecciones de enero del 2006, Haniya, un hombre nacido en Gaza hace 44 años, es una de las figuras más respetadas en esta región. Después de que las banderas verdes de Hamás fueran colocadas en todos los organismos oficiales de Gaza, se dirigió a todos sus compatriotas. Pero al mismo tiempo, sus palabras, pronunciadas en tono grave, iban dirigidas también a la comunidad internacional. «Vamos a imponer la seguridad y a cumplir la ley. Haniya, que siempre creyó que no había ninguna incoherencia en librar una batalla política y empuñar las armas, ha sido objetivo de los ataques de Israel, de las críticas de Al Fatah y de los recelos del ala más dura de Hamás. Tiene reputación de hombre pausado, íntegro, honesto y pragmático y desempeñó un papel clave en la tregua que las milicias armadas decidieron mantener con Israel en el 2005. Su prestigio se lo ganó como asistente del jeque Ahmed Yasín, fundador y líder espiritual de Hamás, asesinado por Israel en el 2004. El mismo escapó a un intento de asesinato en el 2003 cuando se encontraba junto a Yasín y desde hace un año, él y su familia no dejan de cambiar de casa y esconderse. Vistiendo siempre elegantes trajes oscuros y luciendo una barba entrecana cuidadosamente recortada, Abu Abed, como le llaman los palestinos, sorprendió a todos en su discurso de investidura al subrayar que estaba dispuesto a negociar para poner fin al conflicto con Israel, unas palabras que implícitamente significaron el reconocimiento del Estado hebreo, algo que la cúpula de Hamás siempre ha rechazado. Sin embargo, no ha sido considerado un interlocutor válido por Europa, EE.UU. o Israel y se ha visto bloqueado en Gaza. «La comunidad internacional no ha querido hablar con Haniya (...) Lo que está ocurriendo no era su deseo pero acabó perdiendo en favor de los más radicales», según Leila Shahid, responsable palestina ante la Unión Europea (UE).