Varios proyectiles fueron lanzados contra el avión del presidente de Pakistán en Rawalpindi
Musharraf sale ileso de un atentado con el sello del integrismo islámico
El Ejército desmiente el hecho si bien admite que se produjo un fuego antiaéreo en la zona

Especialistas del Ejército analizan una ametralladora antiaérea
El presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, fue objeto de un atentado fallido en momentos de fuerte tensión en Islamabad, con cientos de radicales islámicos bajo cerco militar en la Mezquita Roja de la ciudad. Según versiones de testigos, desmentidas por el Ejército, varios proyectiles fueron lanzados contra el avión de Musharraf cuando éste acababa de despegar de la base aérea de Chaklala en Rawalpindi, a pocos kilómetros de Islamabad. Vecinos de Rawalpindi, ciudad que alberga el cuartel general del Ejército de Pakistán, dijeron a varios canales privados de televisión haber visto el lanzamiento de cohetes antiaéreos desde el tejado de una casa del barrio de Asghar Mall. El portavoz añadió que Musharraf aterrizó sin contratiempos en la ciudad suroccidental de Turbat, en la provincia de Baluchistán, a la que acudió para inspeccionar las operaciones de ayuda en zonas afectadas por las recientes inundaciones. De acuerdo con los testimonios recogidos por los canales privados Geo TV, Dawn y ARY, los habitantes de Rawalpindi vieron dos armas antiaéreas montadas en el techo de una vivienda de dos plantas, que fue acordonada después por las fuerzas de seguridad. Según esta versión, la casa desde la que se lanzaron los proyectiles contra el avión de Musharraf había sido alquilada hace unos días por una pareja, que presumiblemente ha escapado del lugar. Los efectivos desplegados en la zona ordenaron a todas las tiendas de las proximidades que cerraran sus puertas y hallaron en el tejado de la vivienda dos armas antiaéreas y cartuchos similares a los que emplea el Ejército de Pakistán, de acuerdo con la información de los canales televisivos. El secretario de Interior, Kamal Shah, dijo a la prensa en Islamabad que la Policía está recogiendo huellas dactilares y otras pruebas en la vivienda. Una fuente diplomática consultada explicó que no está claro si han sido cohetes o fuego de ametralladora antiaérea los empleados contra Musharraf y recordó que en ocasiones anteriores el presidente ha sido objeto de atentados fallidos, presuntamente por parte de radicales talibanes o de Al Qaida. El supuesto ataque coincide con una grave crisis en Islamabad, donde unos cientos de radicales islámicos permanecen atrincherados desde hace días en el recinto que alberga la Mezquita Roja, ubicada en un céntrico barrio comercial próximo a la zona de embajadas