Diario de León

OPINIÓN La secretaria de Estado define a los kurdos como toda una amenaza

Todos contra el PKKTurquía convence a Rice para queavise al PKK de que será atacado La liberación de los ocho soldados turcos, en horas

Norteamericanos y turcos afirman que ha llegado la hora de pasar a la acción tras las negociaciones

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ENRIQUE VÁZQUEZ - agencias | ankara agencias | ankara
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SI HUBO ALGUNA vez un movimiento político-guerrillero en dificultades, ese es el Partido de los Trabajadores del Kurdistán hoy: no ha podido digerir la captura de su líder Abdulá Öcalan en 1999 y su causa sobrevive físicamente en un montañoso reducto entre Irak e Irán y políticamente en la tempestad de la guerra de Irak y las necesidades del régimen autónomo kurdo-iraquí. La fórmula utilizada ayer en Ankara por la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, según la cual «los Estados Unidos, Turquía e Irak repelerán cualquier ataque del PKK descrito como una amenaza común» es de manual y hasta podría ser endosada por el vecino -y adversario- oriental, el Irán, que tiene a raya a los militantes del PKK y a esa especie de versión iraní mal conocida, activa y reciente, el PJAK (nada menos que Partido de la Libertad y la Vida en Kurdistán). Esto cierra el círculo de los intereses geopolíticos de los actores regionales. El informado Seymour Hersh escribió antes del verano en 'The New Yorker' que el PJAK podría ser, sin más, una punta de lanza norteamericana contra Teherán. Por si acaso, la artillería iraní bombardeó hace poco sus bases sin entrar en el Kurdistán iraquí. Eso es un dato básico: las bases del PKK y del PJAK son aledañas, porque las montañas Kandil son la frontera entre Irak e Irán y mientras unos valles caen hacia el sur y el oeste (y son iraquíes) los otros dan ya a territorio iraní. Lo que, a su vez, significa que la guarida del PKK y su miniestado (unos cincuenta kilómetros cuadrados y una docena de aldeas) está muy lejos de la frontera turca, a más de cien kilómetros, lo que complica militar y políticamente las cosas.Ayer, mientras Rice se veía en la capital turca con el primer ministro Erdogan y el presidente Güll, el jefe del ejecutivo kurdo-iraquí autónomo, Nechirvan Barzani (yerno y sobrino del líder kurdo Massud Barzani, presidente del gobierno regional) declaró sin ambages que la acción del PKK es inadmisible, no ayuda a la causa kurda y a nadie beneficia. Conclusión: el PKK no tiene ni los medios ni el cuadro político oportuno para reactivar sus ataques contra Turquía que, en cambio, está en su mejor momento. Cuando Bush reciba el lunes en Washington a Erdogan, el asunto estará bajo control, sobre todo si los ocho soldados turcos prisioneros del PKK son liberados pronto, como sería inteligente. El PKK deberá esperar. La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, manifestó en Ankara que EEUU considera a los rebeldes del PKK kurdo en el norte de Irak como una «amenaza» y anunció que Washington iniciará una «acción importante» en su contra. En una rueda de prensa tras entrevistarse con miembros del Gobierno turco, la responsable de la diplomacia estadounidense recordó que «la estabilidad en Irak también es muy importante». Rice dijo que a pesar de que el Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK) ya existía antes de que EEUU invadiera Irak, Washington ahora tiene «obligaciones». «Hemos dicho que Irak no será el lugar donde una organización terrorista encuentre cobijo», señaló la secretaria de Estado en un encuentro con la prensa, junto a su homólogo turco Ali Babacan. Éste dijo que Ankara «espera mucho de EEUU» y aseguró que Washington «jugará un rol crucial en la lucha contra el PKK». «El deseo político (de luchar contra el PKK) y la posibilidad física de hacerlo se han juntado. Estamos en la fase en la que las palabras han terminado y ha llegado el momento para entrar en acción», advirtió Babacan. Tropas en la frontera El ejército turco estacionó en los últimos meses a más de 100.000 soldados en la frontera con Irak y se prepara para un operativo transfronterizo para luchar contra las bases del PKK en el norte de Irak. Ankara acusa al Gobierno de Irak de no hacer lo suficiente para evitar que los guerrilleros del PKK se infiltren en territorio turco para atacar al ejército. En una emboscada del PKK en el sureste de Turquía murieron hace dos semanas 12 soldados, mientras que otros ocho fueron secuestrados por los rebeldes. Este incidente fue el desencadenante de la más reciente escalda de la tensión, que podría acabar en un operativo a gran escala del ejército turco, algo que Washington quiere evitar, ya que el norte de Irak es la zona más estable de ese país. Rice se entrevistó también con el primer ministro Recep Tayyip Erdogan, quien viajará la semana próxima a Washington donde mantendrá una reunión considerada crucial con el presidente George W. Bush. Por la tarde está previsto una reunión con el presidente Abdullah Gül, antes de partir rumbo a Estambul, donde Rice participa en la cumbre de países vecinos de Irak. El PKK, que cuenta con entre 3.000 y 5.000 militantes, es considerado tanto por EEUU como por la Unión Europea como un grupo terrorista. Desde el inicio de la lucha armada del PKK contra el Estado turco en 1984 han muerto más de 35.000 personas. Los ocho soldados turcos capturados por el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) el pasado mes en una emboscada en la que murieron otros 12 militares, serán puestos en libertad pronto, informó la agencia pro kurda Firat. Los soldados se encontrarían en buen estado de salud y el «PKK no dio información sobre cómo y dónde serían liberados los soldados» en los «próximos días», según Firat. Por otro lado, IIlnur Cevik, dueño del diario en inglés The New Anatolian, un respetado periodista y hombre de negocios, aseguró también que los militares serían pronto puestos en libertad. Cevik, que es también miembro directivo de la ONG «Tolerance International», dijo que el PKK cedería mañana en la ciudad de Erbil a los soldados a miembros de la ONG, que los entregarían después al Ejercito turco. Cevik declaró al diario Hurriyet que el PKK aceptó poner en libertad a los soldados «sin condiciones previas» «Estoy trabajando en esto desde hace días. De hecho podrían haber sido liberados ayer. Pero hubo algunos problemas en los controles de seguridad. Los soldados serán liberados antes de que la cumbre de los vecinos de Irak termine (el sábado)», dijo. Cevik tiene estrechas relaciones con los líderes kurdos iraquíes Masud Barzani y Yalal Talabani, y su compañía ha conseguido importantes contratos en el norte Irak, entre los que se incluye la construcción del campus de la Universidad de Saladino, en Erbil, y el aeropuerto de Sulaymaniya. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se desplazó a Ankara, donde se entrevistará con las autoridades turcas, y posteriormente viajará a Estambul en un intento de mediación

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