Una sustancia utilizada para fabricar las «bombas sucias»
Las «bombas sucias» o «bombas radiológicas» no son bombas nucleares. Llevan explosivo convencional pero con material radiactivo. No están consideradas armas de destrucción masiva ya que, en general, no logran matar a un gran número de personas. Sin embargo, cuando estallan causan graves daños económicos, mucho pánico y hacen que el lugar donde explosionaron quede contaminado radiactivamente y, por tanto, inutilizable. Una parte de esa sustancia era uranio 235, que se usa en los reactores nucleares y en las cabezas de las armas atómicas, y otra parte era uranio 238. «El uranio radiactivo es aún más peligroso porque está en polvo», añadió un responsable policial, que precisó que el valor de la mercancía decomisada asciende a 1,4 millones de dólares, ya que el gramo de uranio cuesta unos 3.500 dólares y procedía muy probablemente de la vecina Ucrania.