La cita convoca a 16 millones de venezolanos que marcarán el futuro de los 69 artículos nuevos OPINIÓN
El futuro de la polémica reforma deChávez se decide hoy en las urnas Perversión democrática Tanto el BBVA como el Santander, amenazados con la nacionalización
El líder bolivariano, al igual que Putin, hace de la consulta un plebiscito favorable a él o a George Bush

El presidente Chávez durante su última alocución previa a la votación
La suerte esta echada para el presidente Hugo Chávez. 16 millones de venezolanos con derecho a voto pueden acudir a las urnas para apoyar o rechazar la reforma de 69 de los 350 artículos de la Constitución de 1999, vital para implantar el sistema bolivariano-socialista que impulsa el Gobierno. Pero por primera vez en sus ocho años de mandato se enfrenta a priori a la posibilidad de una derrota, algo que lo tiene nervioso, según varios observadores. El oficialismo cerró su campaña la noche del viernes en una céntrica avenida de Caracas. Miles de simpatizantes coreaban «Sí con Chávez», ataviados de rojo, enseña 'chavista'. Desde una tribuna, el mandatario parecía crispado. En un discurso enardecido dijo ser un soldado y estar dispuesto a morir, pero señaló que gracias a la reforma gobernará hasta el año 2050. Advirtió de planes para asesinarlo y para desestabilizar el país. Adelantó que cerrará a cualquier cadena que adelante resultados de la consulta. Especificó que votar 'sí' era votar por Chávez y lo contrario era votar por el mandatario estadounidense George Bush, uno de sus principales enemigos. Varios analistas habían expresado que el Gobierno pretendía convertir el referéndum en un plebiscito sobre Chávez. Para un 'chavista' convencido, el planteamiento «estoy con o contra Chávez» no dejaría margen al rechazo. Los más duros lo siguen apoyando pero votarían contra los cambios introducidos sobre las nuevas formas de propiedad en detrimento de la propiedad privada. A causa de esas preocupaciones, el gobernante casi tuvo que jurar en público que las respetará. Régimen dictatorial Para contrarrestar el discurso oficial, la Iglesia católica, los estudiantes, los sindicatos y la oposición alertan de que no se trata de valorar a Chávez o de su permanencia en el poder, sino de impedir que con la reforma el presidente tenga legitimidad constitucional para acceder a la reelección indefinida, fórmula que existe en 17 países europeos, entre ellos España. Otra cuestión que destacan es que la centralización de tantos poderes en su persona podría inducirle a instaurar un régimen dictatorial. Hasta este momento, los venezolanos han dado a Chávez triunfos limpios en las urnas en estos ocho años. El último fue en diciembre del 2006, cuando ganó con un 63% la reelección que le permite gobernar hasta el año 2013, un puntal para la supervivencia del 'chavismo', porque sería difícil imaginar un 'chavismo' sin Chávez. Pero esta vez ha habido un vuelco y las encuestas no le son favorables. La rapidez del proceso ha levantado muchas de las quejas. Chávez propuso en agosto modificar 33 artículos. La Asamblea Nacional propuso otros 36, los revisó y aprobó en menos de dos meses. Entre los opositores insisten en que no hay tiempo de conocer con detalle todos los artículos nuevos. Ese disgusto, junto a algunos de los puntos clave, inclinaron la intención de los votantes hacia el 'no', según resultados de cinco de seis encuestas. De todas ellas, la consultora Datanálisis nunca falló en sus vaticinios. Si ahora también está afinada, el 'no' obtendría un 49% frente al 39% del 'sí'. El director de la firma privada, Luis Vicente León, tampoco quiso descartar nada: «La situación todavía es volátil ( ) Chávez cuenta con una máquina que movilizará a cientos de miles de personas a las urnas». La Iglesia católica, muchos de cuyos obispos fueron insultados por el mandatario, también azuzó las alarmas. La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) rechazó el proyecto de reforma que calificó de «innecesaria, moralmente inaceptable e inconveniente para el país», además de censurar los «ataques difamatorios e injuriosos» del jefe del Estado. Para los obispos, la reforma favorece la «discriminación política e introduce nuevos campos de enfrentamiento y polarización entre los venezolanos». LA GRANDEZA de la democracia se demuestra por su capacidad de soportar duros ataques y permitir, incluso, que sus enemigos utilicen sus resortes para intentar destruirla o para lograr beneficios particulares. Encima de la mesa tenemos dos casos claros: Hugo Chávez y Vladimir Putin, de utilización perversa de la democracia para crear una dictadura institucional. El venezolano Hugo Chávez intentó un golpe de estado militar en febrero de 1992. No pasó demasiado tiempo en la cárcel y en 1998 ganó las elecciones. Chávez ha pasado del populismo al autoritarismo con su pretensión de perpetuarse en la presidencia de Venezuela acaparando en su mano la elección de gobernadores regionales y los poderes legislativo y judicial. Esta situación reitera la imprescindible reflexión que deben realizar los partidos políticos tradicionales sobre su forma de actuar y su atención a los ciudadanos. Chávez es producto de la ineficacia y de la corrupción galopante de los últimos años de los dirigentes políticos venezolanos de los grandes partidos socialdemócratas y democristianos. La miseria y la frustración permanente de millones de conciudadanos propiciaron el respaldo a los cantos de sirenas de un líder carismático que ahora dispone de millones y millones de petrodólares para llevar a cabo sus sueños mesiánicos de líder bolivariano, no sólo en Venezuela sino en muchos lugares de América Latina donde se han encendido todas las alarmas ante las pretensiones socialistas totalitarias de Chávez. El otro caso resulta más alarmante por la capacidad nuclear de Rusia y sus desafíos a Occidente. Además, buena parte de Europa depende de su gas y petróleo. Vladimir Putin no ha dudado en aplicar todas las medidas necesarias para imponer sus ideas y su forma de gobierno. Habría que añadir las extrañas muertes de periodistas que denunciaban la actuación de las tropas rusas en Chechenia y los métodos de lucha antiterrorista como los utilizados en la escuela de Beslan o en el teatro Dubrovka con muchos muertos inocentes. La estrategia de Putin pasa por el control absoluto del Parlamento ahora y se rematará con las elecciones presidenciales a primeros del año que viene. En Venezuela y el Rusia, los ciudadanos votan pero es una perversión de la democracia El presidente venezolano, Hugo Chávez, amenazó en el acto de cierre de la campaña con nacionalizar los bancos españoles en el país (BBVA y Santander ) si el rey Juan Carlos no le pide disculpas por el altercado vivido en la reciente cumbre Iberoamericana celebrada en Chile. Chávez advirtió también que podría suspender los envíos de crudo a Estados Unidos si se desata la violencia en Venezuela tras el referéndum previsto para el domingo. «Hasta que el rey de España ofrezca disculpas, porque el rey de España me agredió, no habrá nada que hacer», afirmó Chávez. El presidente venezolano aseguró que tiene una lista de las empresas españolas en el país a las que se plantea hostigar: «Los españoles compraron unos bancos, los nacionalizaríamos de nuevo para ponerlos al servicio de los venezolanos (...); Se me acusa de que yo soy el irrespetuoso, y es el Rey el que irrespetó», añadió. Hasta el día de reflexión El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dijo que no quiere «agravar la situación» con España aunque sigue a la espera de disculpas del Rey, al tiempo que señaló que si «la derecha española vuelve al gobierno» entonces «se acabaría» la relación. En una rueda de prensa este sábado, jornada de reflexión en vísperas del referendo del hoy, Chávez manifestó que «es posible que haya un contacto en los próximos días» al referirse al diferendo que se desencadenó después de que el rey de España le mandara callar en la pasada Cumbre Iberoamericana en Santiago de Chile. El presidente venezolano siguió insistiendo en que espera disculpas del monarca español aunque dijo que el rey Juan Carlos había «enviado un mensaje» y que «ojalá la supuesta reflexión» del soberano «se haga pública Pero en el caso de que Chávez gane el referéndum con amplitud, quedaría fortalecido y envalentonado para profundizar la