Scotland Yard afronta el reto de esclarecer el asesinato de Bhutto
Los investigadores británicos, a su llegada ayer a Pakistán
El equipo de cinco investigadores de Scotland Yard, que llegó ayer a Islamabad, se enfrenta al reto de esclarecer las circunstancias del asesinato de la ex primera ministra Benazir Bhutto, que cada vez es objeto de más teorías y controversias. El presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, ordenó a sus colaboradores próximos ofrecer la «máxima cooperación» al grupo de Scotland Yard, e instó al Gobierno a «completar» la investigación con una comisión que evalúe los daños materiales desde el atentado del pasado 27 de diciembre. El equipo mantuvo ayer ya una primera reunión con representantes del Ministerio paquistaní de Interior. Aún no se sabe cómo llevarán a cabo la investigación y cuántos días emplearán en ello, según una fuente de la legación diplomática británica en Islamabad citada por el canal privado Dawn. La muerte de Bhutto, que motivó el aplazamiento de los comicios legislativos del próximo martes hasta el próximo 18 de febrero, empujó ayer a la Unión Europea a ampliar su misión en Pakistán. El jefe de la misión de observación, el alemán Michael Gahler, explicó que su grupo, que ahora tendrá 50 miembros, analizará el «proceso» electoral, aunque no el «resultado» de los comicios, y asumió la situación «volátil» del país tras la muerte de Bhutto. Pese a que Musharraf ha terminado aceptando la ayuda extranjera en la investigación del atentado contra Bhutto, en Pakistán siguen apareciendo vídeos de aquel día que contribuyen a la circulación de teorías sobre lo ocurrido. Según recogía ayer el rotativo The News, un nuevo vídeo muestra a un ayudante de Bhutto pasándose el dedo índice por el cuello mientras la ex primera ministra intervenía en su último mitin en Rawalpindi, cerca de Islamabad. Una fuente del Partido Popular de Pakistán de Bhutto, citada por el diario, asegura que el ayudante fue el primero en entrar en el vehículo de la ex primera ministra antes del atentado.