El ex senador John Edwards empuja a Hillary Clinton hasta el tercer puesto entre los demócratas
Iowa impulsa la opción de que haya presidente negro en Estados Unidos New Hampshire será clave para empezar a marcar las tendencias
Sorpresa en un estado de la América profunda, con un 96% de blancos y cuna del Ku Klus Klan

El ex presidente Clinton observa a su esposa en un acto electoral
¿Puede un negro ganar la Casa Blanca? Iowa, un estado de la América Profunda 96% blanco, ha respondido que sí a esa cruda pregunta que se hacían este viernes los habitantes del país donde se fundó el Ku Klus Klan. Con Barack Obama llega el sueño de un nuevo Kennedy, capaz de devolver el lustro a EEUU y sacar a relucir lo mejor del país. «Dijeron que este día nunca llegaría, que habíamos puesto la vista demasiado alto. Dijeron que este país estaba demasiado dividido y desilusionado. Pero en esta noche de enero, en este momento definitorio de la historia, habéis hecho lo que los cínicos dijeron que no podríais hacer», arengó el ganador de la noche ante más de 2.000 seguidores que escuchaban con las lágrimas saltadas de la emoción. «Somos una sola nación, un sólo pueblo, y nuestro momento de cambio ha llegado». Evocaba el sueño de Martin Luther King y ponía los pelos de punta, como hiciera Oprah Winfrey hace un mes, en ese mismo escenario, cuando la segunda mujer más admirada del país dijo a 20.000 personas que él era el hombre al que habían estado esperando. Durante 10 meses el joven senador de 46 años ha estado retando al electorado a perder el miedo a soñar lo improbable y atreverse a votar con el corazón. El jueves, millares de personas que han hecho caso omiso a los políticos durante lustros respondieron en masa al llamado del hombre que promete «derrotar la política del miedo y la arrogancia» que reina en la Casa Blanca. El récord de participación que dobló la cifra de la campaña anterior y atrajo a las filas del partido Demócrata a un 40% de los independientes desbancó a la que hasta hace poco fuera líder absoluta, la senadora Hillary Clinton. Su campaña había confiado en los que tradicionalmente participan en el proceso de los caucus, gente mayor que valora la experiencia del candidato. Pero esta vez los jóvenes que a última hora suelen dejar colgado a su favorito acudieron a votar contra todo pronóstico. Además, el batacazo ha sido sonado. No sólo su inexperto colega de Illinois le ha ganado por goleada (38% a 29%), sino que el descapitalizado John Edwards la ha pasado (30%) dejándola relegada al tercer puesto. El ex senador de Carolina del Norte que ya quedara segundo en las elecciones anteriores necesitaba más que eso para despegar, pero el hecho de que haya podido competir con dos candidatos que han recaudado más de cien millones de dólares cada uno y haya sido capaz de batir a la líder le da oxígeno. Frente a los siete y nueve millones de dólares que Clinton y Obama se han gastado respectivamente en anuncios, Edwards sólo empleó tres. Tras Iowa, los aspirantes a la Casa Blanca reanudan hoy la campaña con la vista puesta en las primarias de New Hampshire, una cita que puede consolidar el liderazgo de unos pero también acabar con las ansias presidenciales de otros. Los dos ganadores en los caucus de Iowa, el demócrata Barack Obama y el republicano Mike Huckabee, confían en poder revalidar su victoria en las elecciones primarias que tendrán lugar en este pequeño estado del noreste de EE.UU. el próximo martes 8 de enero. No obstante, los sondeos plantean un escenario muy reñido, sin un claro favorito. En el lado demócrata encabeza las encuestas la senadora por Nueva York Hillary Clinton, que promete seguir luchando duramente en la contienda, seguida de cerca por el senador de Illinois Barack Obama y el ex senador John Edwards. En el republicano, según encuestas realizadas antes de conocer los resultados de Iowa, la primera posición es para el senador John McCain, seguido del ex gobernador de Massachussets Mitt Rommney y del ex alcalde de Nueva York Rudy Giuliani. La anticipación con la que se han convocado las Primarias de Nuevo Hampshire, sólo cinco días después de Iowa, ha hecho que incluso los contendientes que obtuvieron anoche resultados flojos sigan en la batalla electoral. Sólo los senadores demócratas Chris Dodd y Joseph Biden, que no superaron el 1 por ciento de los votos, anunciaron inmediatamente su abandono.