Bush dice que trabajará con los aliados para evitar la violencia
El presidente de EE.UU., George W. Bush, aseguró ayer en Tanzania, horas antes de que el Parlamento de Kosovo proclamase su independencia unilateral de Serbia, que Washington cooperará con sus aliados para evitar la violencia en la zona. «EEUU seguirá trabajando con sus aliados para hacer todo lo posible para asegurar que no hay violencia», dijo Bush, según la transcripción de una rueda de prensa ofrecida en Tanzania y cuyo texto ha divulgado la Casa Blanca. El presidente norteamericano indicó que esa cooperación con los países amigos será la que guiará la actuación estadounidense. Bush señaló que EE.UU. cree que «es necesario resolver el estatus de Kosovo para que haya estabilidad en los Balcanes» y recordó que Washington ha respaldado de forma contundente el conocido como «plan Ahtisaari», que asegura, entre otros aspectos, los derechos de las minorías étnicas. El plan lleva el nombre del ex presidente finlandés Martti Ahtisaari, a quien la ONU autorizó en el 2005 para mediar en las negociaciones entre Belgrado y Pristina sobre el estatuto definitivo de Kosovo. Ahtisaari presentó en enero de 2007 por primera vez en su propuesta una «soberanía tutelada» internacionalmente para Kosovo. «Hemos respaldado el plan Ahtisaari», dijo Bush, quien aseguró estar animado «por el hecho de que el Gobierno de Kosovo ha proclamado claramente su voluntad y su deseo de respaldar los derechos» de la minoría serbia. Añadió que «va en interés de Serbia alinearse con Europa» y añadió que «el pueblo serbio tiene un amigo en Estados Unidos». Compromiso Por su parte, el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, dijo ayer desde Washington que EE.UU. daba la bienvenida al «claro compromiso (de Kosovo) con la implementación de las disposiciones» del plan de Ahtisaari para proteger a las minorías étnicas. «EE.UU. está ahora analizando y discutiendo el asunto con sus socios europeos», afirmó McCormack. Añadió que «creemos desde hace mucho que el plan Ahtisaari (...) es la mejor formar de impulsar la estabilidad regional y de permitir que tanto Serbia como Kosovo avancen en la senda euro-atlántica».