La «cárcel» de Elisabeth fue construida con dinero público
Si se confirman algunas informaciones publicadas por los periódicos de Viena, Der Standard y Kurier , la construcción de la «cárcel», donde Elisabeth Fritzl fue violada durante 24 años por su padre y donde dio a luz a siete hijos, habría sido subvencionada por el Estado austriaco. En medio de la guerra fría y cuando los misiles atómicos soviéticos apuntaban a Europa, las autoridades austriacas recomendaron a la población construir pequeños refugios familiares para protegerse de un hipotético ataque nuclear o de un posible accidente de la central nuclear checa de Temelin, ubicada a pocos kilómetros de la frontera con el país alpino. En la década de los setenta y ochenta del siglo pasado, los propietarios de las casas fueron obligados a construir esos refugios y recibieron una subvención de 30.000 chelines (2150 euros). El sótano de Josef Fritzl fue construido a comienzo de los años setenta y el dueño de la casa recibió una autorización oficial con la condición de que el interior estuviera diseñado para que sus ocupantes pudieran vivir, al menos dos semanas, sin contacto con el exterior. Las disposiciones oficiales explican la existencia de una pesada puerta de acero y hormigón que permitía el acceso al sótano, además de un inodoro, una ducha y un pequeño hornillo para cocinar.