El Gobierno de Argentina vive horas tensas ante el fin de la tregua de los agricultores
El Gobierno argentino y el campo afrontan horas decisivas con el vencimiento, ayer, de la tregua a la huelga del sector, ya que el conflicto puede derivar en nuevas protestas de productores agropecuarios disconformes con el acuerdo parcial alcanzado en las últimas horas. Mientras los dirigentes de las asociaciones del campo esperan continuar las negociaciones con el Ejecutivo la semana próxima, los productores analizan ayer en distintas asambleas por todo el país si reanudarán las protestas en rechazo a los impuestos a la exportación de granos y a regulaciones gubernamentales. De hecho, las entidades agropecuarias no descartan que la «posibilidad concreta» de que los productores regresen a la huelga pueda «complicar» las negociaciones con el Ejecutivo, según admitieron ayer portavoces del sector. «Lo que se ha avanzado en el diálogo habrá que verlo instrumentado, porque el problema es que la gente no le cree» al Gobierno, advirtió y Alfredo de Angeli, uno de los máximos referentes de las bases y aliado de productores «auto-convocados», grupos de los más combativos durante la huelga. Pacto De Angeli realizó estas declaraciones luego de que los dirigentes de las cuatro mayores entidades del campo llegaron el miércoles a un pacto con el jefe de Gabinete argentino, Alberto Fernández, para reanudar las exportaciones de carnes y trigo, lo que se traduce como un acuerdo parcial en el marco de las demandas del sector. Incluso, el titular de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi, aseguró que durante la reunión, de siete horas, «se dijo que también hay voluntad en el Gobierno de revisar» las retenciones móviles, el eje central de los reclamos del campo.