| Crónica | En juego la paz en Oriente Medio |
Olmert se aferra al cargo
El primer ministro israelí no está dispuesto ni a dimitir ni a convocar elecciones y ha pedido a su partido paciencia para probar su inocencia en el escándalo de corrupción
Olmert no tiene intención de ceder a las pretensiones
El primer ministro israelí, Ehud Olmert, desafió ayer la exigencia de su titular de Defensa y primer socio de gobierno, Ehud Barak, para que dimita y se aferró a su cargo, pese a que se multiplican las demandas para que lo abandone. El primer ministro israelí, Ehud Olmert, no está dispuesto a dimitir ni a convocar elecciones y ha pedido a su partido paciencia para probar su inocencia en un escándalo de corrupción, según se hacen eco los medios israelíes. Las críticas le llueven al jefe del Ejecutivo por todas partes: Los partidos de la oposición, sus ministros, la opinión pública e incluso el interior de su propia formación política, Kadima (Adelante), en el que cada vez son más fuertes las voces que reclaman unas elecciones primarias para elegir un nuevo líder. La última en pronunciarse fue la ministra de Exteriores, Tzipi Livni, quien advirtió de que su partido debe prepararse para cualquier eventualidad, «incluida la convocatoria de elecciones». Las dudas sobre la continuidad de Olmert al frente del país han suscitado temores en la Autoridad Nacional Palestina (ANP), inmersa en negociaciones de paz para un acuerdo que derive en la creación de un estado palestino