Diario de León

La Junta Militar busca tranquilizar a la comunidad internacional con un mensaje poco creíble

Los golpistas mauritanos aseguran que implantarán una «democracia real»

Las fuerzas de seguridad dispersan a los manifestantes contrarios al golpe de Estado

El general Abdelaziz saluda a sus seguidores en una rueda de prensa

El general Abdelaziz saluda a sus seguidores en una rueda de prensa

Publicado por
Maarouf Uld Udaanuakchot
León

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Las fuerzas de seguridad mauritanas dispersaron ayer en Nuakchot a los manifestantes contrarios al golpe de Estado, poco después de que el Consejo de Estado presidido por el general Mohamed Uld Abdelaziz prometiera una «democracia real» a quienes se habían congregado en favor de la Junta Militar. La actuación policial empleó gases lacrimógenos para acabar con una marcha organizada por el llamado Frente Nacional de Defensa de la Democracia, compuesto por cuatro agrupaciones políticas partidarias del presidente depuesto, Mohamed Uld Cheij Abdalahi. En su convocatoria, el Pacto Nacional por la Democracia y el Desarrollo (PNDD-ADIL), la Alianza Popular Progresista (APP), el islamista Tawassoul y la Unión de Fuerzas del Progreso (UFP), lograron congregar a unas doscientas personas. Abdalahi y el primer ministro del Gobierno derrocado, Yahya Uld Ahmed al Uaguef, permanecen detenidos sin que haya un comunicado oficial sobre su situación ni se haya producido una acusación legal para justificar su arresto. Tampoco la Junta Militar se ha pronunciado sobre el cierre este miércoles de la sede del ADIL en Nuakchot, ni ha ofrecido precisiones sobre las presuntas detenciones de otros políticos, denunciadas ayer por la oposición a los golpistas. Permitió, sin embargo, que transcurriera sin incidentes la manifestación organizada a favor de la cúpula militar, que llegó a salir del palacio presidencial para dirigir a los convocados un mensaje de tranquilidad. El presidente del Consejo de Estado creado tras el golpe, el general Mohamed Uld Abdelaziz, reiteró ante ellos su compromiso de lograr en el país una «democracia real» y anunció la convocatoria «lo más pronto posible» de elecciones «libres y transparentes». Esa promesa fue calificada ayer por los integrantes del Frente de «una estafa camuflada para confiscar la voluntad del pueblo», ante la evidencia de que esos militares «son los mismos que en el pasado expresaron compromisos similares». Poder en manos de los civiles Sus declaraciones se produjeron en alusión al compromiso anunciado de devolver el poder a los civiles tras el golpe de Estado de agosto de 2005 contra el ex presidente Muauia Uld Taya, acuerdo que se cumplió con la convocatoria de las elecciones presidenciales de 2007 y que se acaba de romper con este nueva toma militar. Todo ello rompe la relativa calma con la que tras el golpe de este miércoles se había despertado el país, donde según testigos presenciales, «la vida casi ha vuelto a su curso y la situación está muy tranquila», con comercios y servicios administrativos abiertos. A nivel oficial de momento tan sólo se ha anunciado la decisión de la Junta de «acabar definitivamente con el poder del presidente de la República investido en abril de 2007 y de tomar las disposiciones necesarias para garantizar la continuidad del Estado», con lo que parecen querer tranquilizar a la comunidad internacional. Las condenas recibidas, han condenado el golpe de Estado y exigido la restauración del orden constitucional.

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