La Otan exige que se reabra la investigación de los bombardeos de civiles afganos
El jefe militar de la Otan en Afganistán, el general David McKiernan, ha pedido al mando militar de Estados Unidos que reabra su investigación sobre un bombardeo de sus tropas que, según la ONU y el Gobierno afgano, acabó con la vida de 90 civiles, informo hoy en un comunicado la Alianza Atlántica. McKiernan instó a la coalición liderada por Estados Unidos., que había asegurado que un máximo de siete civiles murieron en el ataque del pasado 22 de agosto que tuvo lugar en el distrito heratí de Shindand, en el oeste del país, a «revisar» sus pesquisas «a la luz de las pruebas aparecidas de víctimas civiles». El general se refirió así de forma implícita a unas imágenes que muestran cadáveres de niños cubiertos por mantas en una mezquita. «Creo que es prudente pedir a la comandancia de Estados Unidos que envíe a un oficial para revisar la investigación de Estados Unidos y sus conclusiones» teniendo en cuenta «esta prueba», dijo McKiernan. Malestar en el Gobierno El bombardeo causó malestar en el Gobierno de Hamid Karzai, que exigió el fin bombardeos sobre objetivos civiles. Los medios afganos se hicieron eco ayer de un informe de la organización «Human Rights Watch» que acusa a las fuerzas extranjeras de «confiar cada vez más en los ataques aéreos en sus operaciones» contra la insurgencia talibán. «El excesivo uso de ataques aéreos se ha convertido en la doctrina dominante de la guerra de EE.UU. en Afganistán», denunció el estudio. En 2006 murieron 116 civiles afganos en 13 bombardeos de las tropas de la coalición y de la Otan.