El presidente advierte de que no permitirá a ningún poder externo violar la soberanía territorial
El presidente de Pakistán, Asif Alí Zardari, aseguró ayer en su primera comparecencia ante el Parlamento del país que no se tolerará «ninguna violación de la soberanía territorial por ningún poder externo» en la lucha contra el terrorismo. «La situación de seguridad es crítica. Tenemos que acabar con el terrorismo y el extremismo, pero con nuestra estrategia (...) la fuerza será sólo el último recurso y contra aquellos que rehúsen abandonar la vía de la violencia», dijo el viudo de la asesinada ex primera ministra Benazir Bhutto. Las palabras de Zardari llegan en medio de una reciente ola de ataques en territorio paquistaní de la aviación y comandos estadounidenses destacados en Afganistán. El nuevo Gobierno paquistaní llegó a negociar con los insurgentes, pero en los últimos meses la violencia ha vuelto, con nuevas operaciones militares y atentados como los dos que hoy sacudieron dos áreas del cinturón tribal. Según el Ejército, seis personas, de ellas dos soldados, murieron en el primer ataque suicida, ejecutado horas antes del discurso de Zardari contra un convoy militar que se dirigía hacia la localidad de Miranshah, en Waziristán del Norte. El segundo atentado tuvo lugar horas después en Waziristán del Sur, varios artefactos explotaron al paso de otro convoy militar y causaron la muerte de dos personas y heridas a otras tres más. Las áreas tribales de la frontera afgano-paquistaní son consideradas por Estados Unidos refugio para los talibanes y Al Qaeda, aunque los últimos ataques estadounidenses contra objetivos en la parte paquistaní han causado malestar en Islamabad. Las relaciones con EE.UU. «Tenemos que desarrollar las relaciones con los EE.UU. a largo plazo», recalcó Zardari, quien calificó como «necesaria» la celebración de una sesión especial en la Cámara para tratar las operaciones contra la insurgencia. Entre aplausos de los legisladores y en presencia entre otros del jefe del Ejército, Ashfaq Kiyani, y del líder de la opositora Liga Musulmana-N, el ex primer ministro Nawaz Sharif, Zardari dijo que el «honor» y «privilegio» de la Presidencia le fue concedido en nombre de Bhutto. «Tengo un sueño para Pakistán: liberarlo de la pobreza, el hambre, el terrorismo y la desunión», dijo.