El demócrata busca consolidar la ventaja de siete puntos sobre su rival
McCain se lo juega todo en el último debate presidencial Correa pedirá una reunión con la UE para aclarar el acuerdo de asociación La policía brasileña mató a 819 civiles en Río de Janeiro en siete meses
Las preguntas se centrarán en la economía y la política interior, donde Obama saca ventaja

McCain abraza a su esposa, Cindy, tras su dicurso, ayer, en Montgomery
Los candidatos a la presidencia de EEUU, John McCain y Barack Obama, ultimaron ayer los preparativos para su último debate, esta noche, en el que el demócrata busca consolidar su ventaja y el republicano se lo juega todo. McCain, que se encuentra a una media de siete puntos por detrás de su rival demócrata en las encuestas, lanzó ayer un nuevo programa económico con el objetivo de alcanzar a Obama en el área donde éste es más fuerte. En un discurso en las afueras de Filadelfia, en Pensilvania, el candidato republicano presentó un plan por valor de 52.500 millones de dólares (37.500 de euros) que promete eliminar los impuestos a los subsidios por desempleo y recortar los impuestos a las plusvalías. Su rival demócrata ya presentó un plan económico el lunes en el que propone no sólo suspender los impuestos a los subsidios por desempleo sino también ampliar esas prestaciones. Obama también ha pedido una moratoria de noventa días para la ejecución de hipotecas en algunos bancos y exenciones fiscales para las empresas creadoras de empleo. Las encuestas indican que la mayoría de los ciudadanos considera a Obama el candidato más cualificado para hacerse cargo de los problemas económicos del país. El republicano, que el lunes aseguró que «ésa es la situación en la que queremos tenerles» (a sus rivales) y que prefiere luchar en desventaja, ha prometido aprovechar el debate de hoy -que se espera tenga una audiencia superior a los 60 millones de personas- para empezar a remontar. Los presidentes de la Comunidad Andina (CAN) acordaron ayer que solicitarán reunirse a fines de mes con autoridades de la Unión Europea (UE) para despejar las dudas sobre la negociación de un Acuerdo de Asociación cuyo alcance amenaza con dividir al grupo sudamericano. Así lo anunció el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, al finalizar una cumbre presidencial extraordinaria en la ciudad ecuatoriana de Guayaquil, a la que acudieron sus pares de Bolivia, Evo Morales; de Perú, Alan García, y delegados del Gobierno de Colombia. Contacto próximo Correa indicó que la CAN pedirá a la UE que acepte la reunión en las próximas semanas, un contacto en el que se debería «sincerar» la negociación. Se trata de plantear a la UE la necesidad de «permitir cierta flexibilidad» en la negociación del acuerdo de asociación, sobre todo en el pilar comercial, que es el que más preocupa a los andinos. Mientras Colombia y Perú apuestan por una negociación más expedita del acuerdo, Ecuador y Bolivia buscan protegerse sobre aspectos como la desgravación arancelaria y la propiedad intelectual, entre otros, señaló Correa. Precisamente la Comisión Europea invitó recientemente a Colombia y Perú, los dos países más abiertos al libre comercio. Durante los primeros siete meses de este año murieron en Río de Janeiro 819 personas en presuntos choques con la policía, según datos oficiales. El número, que representa 3,8 muertes por día, es dramático «per se», pero resulta aún más desolador si se lo compara con el mismo período de 2007, cuando las víctimas del llamado «gatillo fácil» fueron 775. El cotejo revela que este fenómeno de violencia policial, que alarma desde hace tiempo a organismos internacionales de derechos humanos, está en aumento en la ciudad del Carnaval y responde a una política de «mano dura» contra la delincuencia promovida desde el gobierno estadual. Sergio Cabral, gobernador del estado, lo confirmó al justificar sus métodos para combatir el delito en la capital. «El que crea que puede enfrentar tan solo con discursos a bandidos que están fuertemente armados con fusiles y granadas está equivocado», declaró luego de conocer las estadísticas del Instituto de Seguridad Pública (ISP) sobre la evolución de los distintos delitos. La seguridad es un asunto que depende del estado, no de la ciudad de Río. En la ciudad los políticos están mejor dispuestos a debatir formas más humanizadas de perseguir a los delincuentes. Dirigentes opositores a Cabral que participaron de los comicios municipales de este mes, sostienen que el gobernador es «genocida» y «fascista».