Los observadores señalan que la participación en los comicios puede alcanzar cifras históricas
Miles de abogados vigilarán las eleccionesen Estados Unidos para evitar el fraude
Grupos defensores de los derechos civiles desplegarán 10.000 voluntarios, el mayor esfuerzo de la historia

Seguidores de Obama, durante el acto electoral que se celebró ayer en Des Moines, Iowa
Miles de abogados vigilarán los centros de votación de Estados Unidos el próximo 4 de noviembre para impedir cualquier intento de fraude en unas elecciones en las que, según nuevos datos, la participación puede alcanzar un récord histórico. Sólo en Florida, el Partido Demócrata cuenta con el respaldo de 5.000 voluntarios, la mayor operación de todo el país, para supervisar el proceso, porque, según muchos de sus militantes, se favoreció injustamente al presidente George W. Bush hace ocho años. El soleado estado del sur del país se hizo famoso en el 2000 por un fiasco electoral que obligó a un largo recuento de las papeletas y donde finalmente se impuso Bush por una diferencia de tan sólo 537 votos frente a su rival demócrata Al Gore. Ben Porritt, portavoz de la campaña republicana, dijo ayer al diario USA Today que su partido cuenta también con un amplio respaldo legal, sobre todo en los estados más reñidos como Ohio, Florida o Misuri, aunque no ofreció cifras concretas. Además, los grupos defensores de los derechos civiles desplegarán a 10.000 voluntarios en las urnas el día de las elecciones en 25 estados del país, el mayor esfuerzo de la historia, según Jon Greenbaum, del Comité de Abogados a Favor de los Derechos Civiles. También por teléfono La coalición tiene una línea telefónica especial que ha recibido ya más de 50.000 llamadas y el próximo martes prevén habilitar 32 centros de para reportar eventuales irregularidades, la mayoría de los cuales estarán ubicados en despachos de abogados. Los observadores consideran «muy remota» la posibilidad de que las elecciones se decidan solamente en un estado, pero alertan de que el problema este año es el gran interés suscitado por la campaña, que se espera atraiga una cifra récord de estadounidenses a las urnas. La elevada participación en los 30 estados que permiten votar por adelantado y por donde han desfilado al menos unos 17 millones de estadounidenses podría ser un presagio de lo que se avecina.