El partido opositor ha arrebatado en cuatro años al oficialismo el apoyo de las grandes ciudades
Chávez gana las elecciones pero la oposición duplica su presencia
Aunque el Gobierno triunfó en 17 de las 22 gobernaciones, la oposición se llevó la alcaldía de Caracas
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, saluda al público momentos antes de emitir su voto
la habana
Las urnas hablaron claro. El chavismo ganó en cantidad pero la oposición se quedó con la calidad y además duplicó su presencia.
El presidente Hugo Chávez, anteanoche afirmó que «la victoria es hoy de Venezuela. Se ratifica el camino democrático que el pueblo ha escogido».
Sus adversarios, por su parte, no podían ocultar su gozo. En cuatro años han arrebatado al oficialismo la mejor parte del pastel, al retener la gobernación del estado petrolero de Zulia y el de Nueva Esparta, y ganar la del populoso y rico estado de Miranda, que incluye parte de Caracas, la de Tachira, en la frontera con Colombia, y la de Carabobo, considerado el corazón de la industria venezolana.
Además, uno de los acérrimos enemigos del mandatario, Antonio Ledezma, se impuso en la Alcaldía Mayor de Caracas, y opositores se hicieron con cuatro de las cinco municipalidades capitalinas. Los elegidos reconocieron sus diferencias con el mandatario pero se dijeron dispuestos a «trabajar juntos».
El consuelo para el gobierno es que el empuje de la disidencia interna se desinfló en las elecciones regionales de este domingo, donde la participación fue tan elevada que algunos colegios cerraron cerca de la medianoche.
Rompiendo la tendencia
Según el Consejo Nacional Electoral, el 65,45 % de los cerca de 17 millones del padrón electoral votó, rompiendo la tendencia abstencionista de comicios anteriores.
Varios medios señalaron que el chavismo puso a disposición de los electores medios de locomoción para llevarlos a las mesas de votación. También los llamados «patrulleros electorales» iban visitando las viviendas de los vecindarios para frenar la abstención.
Los opositores no necesitaban ese empuje. Aprendieron la lección de años atrás, cuando por boicotear una elección se quedaron sin representantes.
Al menos, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), creado a comienzos de año para aglutinar los movimientos afines el mandatario, se impuso ante los disidentes chavistas en Trujillo, Aragua, Guárico y Sucre.
También Adán, el hermano mayor del mandatario, logró imponerse con un margen muy recudido al aspirante ex chavista. Muy cerca de la medianoche, a cañonazo limpio y entre el jolgorio de los simpatizantes se declaraba sucesor de su padre, el jefe del clan Chávez, quien durante 8 años ocupó el cargo y sobre quien pesan acusaciones de nepotismo y corrupción.