Los escoltas de un equipo de cricket ayudaron a salvar a cien clientes del hotel Taj Mahal
colpisa | johannesburgo
Siete agentes de seguridad sudafricanos que se encontraban en Bombay para proteger a los jugadores de un torneo de cricket se convirtieron el jueves en los ángeles salvadores de un centenar de clientes de un hotel de Bombay atrapados por los atentados de la víspera.
«Se oyeron disparos; cerramos el restaurante y llevamos a todo el mundo a la cocina», contó el jueves Faisul Nagel, uno de los siete agentes de seguridad sudafricanos que vivieron cinco horas de angustia antes de poder evacuar, sanos y salvos, a unos cien clientes del hotel Taj Mahal, atrapados por los atentados coordinados del miércoles, que dejaron al menos 125 muertos.
Nagel y sus compañeros cenaban tranquilamente en el restaurante de la planta 25 de la torre del Taj Mahal, justo al lado de la parte antigua del establecimiento, cuando de pronto «se oyeron rumores sordos y vimos cómo la gente corría en todas direcciones».«Ahí nos dimos cuenta de que se trataba de un ataque terrorista», explicó el sudafricano.
El restaurante estaba lleno de ventanas y de puertas acristaladas y, por eso, los agentes sudafricanos, especialistas en temas de seguridad, decidieron llevar a los clientes a la cocina, donde los atrincheraron con todo lo que tenían a mano, desde mesas a frigoríficos. «Durante las primeras horas fue difícil obtener información de lo que estaba pasando», recalcó el director de la compañía sudafricana, Bob Nicholls, quien también se encontraba en el Taj Mahal.