El Gobierno ordena su retirada militar definitiva de Irak
Japón ordenó ayer su retirada militar definitiva de Irak antes del final de este año, lo que concluye una polémica misión iniciada en el 2004 a pesar de la Constitución pacifista en vigor desde su derrota en la II Guerra Mundial.
La retirada de los últimos miembros de la Fuerza Aérea japonesa, que se espera concluya a mediados de diciembre, coincide con el fin de la vigencia del mandato de la ONU que permite a las tropas internacionales operar en el país en guerra.
Actualmente, el despliegue japonés para Irak cuenta con 210 miembros de la Fuerza Aérea y tres aviones C310, que operan principalmente desde la base militar Ali al Salem de Kuwait. «La situación en Irak está mejorando y los iraquíes, administrados por un Gobierno democrático, son capaces de reconstruir el país por sí mismos», dijo ayer el ministro de Defensa japonés, Yasukazu Hamada.
Por su parte, el primer ministro nipón, Taro Aso, consideró que los objetivos «han sido cumplidos» y que, aunque acabe la misión, «Japón seguirá ayudando a Irak a través del crédito en yenes y la asistencia técnica».
Tras acordar la decisión en el comité de Seguridad Nacional del Gobierno, Hamada ordenó ayer por la tarde la retirada de las fuerzas niponas de Auto Defensa destinadas para la misión aérea de apoyo logístico en Irak.