La táctica tiene como fin incomunicar e impedir el aprovisionamiento de Hamás y otros grupos
El Ejército de Israel divide Gaza en dos en el segundo día de invasión
Los enfrentamientos registrados desde el sábado se saldan con más de cuarenta muertos y 150 heridos
Una columna de humo era visible ayer como consecuencia de los bombardeos israelíes en la ciudad de B
gaza
El Ejército israelí dividió Gaza en dos partes al penetrar sus unidades desde el puesto fronterizo de Karni hasta el mar en el segundo día de invasión de la franja palestina donde ayer era imposible el paso entre el norte y el sur.
La táctica de dividir el territorio, -de cuarenta kilómetros de largo por quince de ancho y donde viven millón y medio de personas-, tiene como finalidad cerrar las vías de comunicación y de aprovisionamiento de Hamás y otros grupos armados.
La operación se produjo al mismo tiempo que se sucedían enfrentamientos entre las tropas israelíes y los milicianos palestinos, en combates que desde el sábado han dejado más de cuarenta muertos y 150 heridos.
Uno de los ataques más cruentos costó la vida a una madre y sus cuatro hijos, que murieron en un bombardeo aéreo en el este de la ciudad de Gaza, que comenzó a ser cercada por tanques israelíes y cuyas calles están desiertas, con decenas de edificios destruidos.
En la capital de la franja sólo se escucha el sonido de los aviones israelíes, de explosiones y de disparos de artillería. El Ejército de Israel también ha desplegado unos ochenta tanques, vehículos blindados y excavadoras en el antiguo asentamiento judío de Mitzarin, a unos tres kilómetros al sur de la ciudad.
Según dijo Hasan Yalaf, viceministro de Sanidad de Hamás y director general del Hospital de Shifa, gran número de los fallecidos desde el inicio de la invasión terrestre son civiles. «Israel dispara contra las casas y los mercados», dijo.
Yalaf denunció que la situación en Shifa, el principal hospital de la franja, es «dramática», ya que el centro médico lleva más de 48 horas sin suministro eléctrico y no se cuenta con medicinas ni personal para hacer frente a la emergencia.
El hospital está «totalmente desbordado» y la situación que se vivía en la tarde de ayer allí era «angustiosa», agregó. Yalaf hizo un llamamiento a la comunidad internacional para frenar «la matanza de civiles», y denunció que Israel «está violando todos los derechos humanos de los palestinos».
Las fronteras con Israel están cerradas y el Estado judío había informado a primera hora de que no permitiría ayer el paso de los cargamentos de ayuda humanitaria con comida y medicamentos.
La invasión israelí se inició con miles de soldados de Infantería, Ingenieros, Artillería y tanques apoyados por la aviación, la marina y las agencias de Inteligencia, para acabar con el lanzamiento de cohetes contra Israel por el movimiento islamista Hamás y las otras milicias armadas que actúan en la franja.
Tras los últimos ataques, el recuento de víctimas que ha causado en Gaza la operación Plomo Fundido -que el Ejército israelí inició el pasado 27 de diciembre y reforzó el sábado con la invasión terrestre de la franja palestina-, ronda los 500 muertos, entre ellos más de un centenar de civiles, y 2.500 heridos.
Los cohetes de los grupos armados palestinos han matado entretanto a cuatro personas en Israel, donde el Ejército reconoció ayer su primera baja mortal desde el inicio de la ofensiva. En un comunicado, el Ejército del Estado judío admitió la muerte en Yebalia, norte de Gaza, de un soldado de infantería en un enfrentamiento con milicianos palestinos en el que otro militar resultó herido de gravedad. La respuesta no se hizo esperar: cinco personas murieron y diez fueron heridas en un ataque aéreo israelí contra una mezquita en esa localidad.