VARIOS DETENIDOS
La policía toma bajo control la capital moldava y pone fin a los disturbios de las últimas horas
Las protestas comenzaron el lunes, tras el anuncio de la victoria comunista en las elecciones parlamentarias
La policía moldava ha tomado bajo control el centro de Chisinau, escenario la víspera de violentos disturbios, así como todos los accesos de la ciudad, para prevenir nuevos enfrentamientos, según ha informado desde la capital de Moldavia la agencia rusa Interfax.
Efectivos de destacamentos especiales se encuentran dentro y fuera de los principales edificios públicos de la capital, a los que han podido acceder a primeras horas de esta madrugada. Según Interfax, la policía ha efectuado disparos al aire y detenido a varios jóvenes que se habían instalado para pasar la noche junto a una hoguera frente a la sede del Parlamento, tomada por asalto la víspera.
Algunos testigos han relatado que en las carreteras de acceso a la ciudad hay numerosos efectivos policiales que impiden el paso de los manifestantes que tratan de llegar a Chisinau. Las protestas en la capital comenzaron el lunes tras el anuncio de los resultados de las elecciones del día anterior, según los cuales el gobernante Partido de los Comunistas de Moldavia, obtuvo el 50% de los votos.
Un centenar de heridos
Esos resultados, gracias al sistema de reparto proporcional, dan a los comunistas una amplia mayoría en la Cámara, que es, según la Constitución moldava, la que elige al jefe del Estado. Los partidos de la oposición denunciaron fraude y llamaron a sus partidarios a manifestarse en las calles de la capital, protestas que ayer degeneraron en graves disturbios, con un centenar de heridos.
Miles de manifestantes, en su mayoría jóvenes, tomaron por asalto y saquearon la sede del Parlamento y la residencia presidencial, pese a que la policía empleó contra ellos vehículos con cañones de agua y gases lacrimógenos. La televisión moldava informa también de la muerte de una muchacha, al parecer asfixiada por el humo durante el incendio desatado en el Parlamento.
Moldavia, donde hay 4,1 millones de habitantes --otros 600.000 están en el extranjero--, formó parte de Rumanía hasta 1940, fue ocupada por la URSS en la segunda guerra mundial y recuperó la independencia tras la caída del imperio comunista en 1991.
Mensaje televisivo del presidente
El caos económico y la extrema pobreza --Moldavia es considerada por el Banco Mundial el Estado más pobre de Europa--, hicieron que los moldavos votaran en el 2001 a los comunistas, que retornaron así al poder con la promesa de conducir al país a la Unión Europea.
"Abajo el comunismo", "Antes muerto, que comunista", "Queremos estar en Europa", "Somos rumanos" eran algunos de los lemas que corearon los manifestantes en Chisinau.
El presidente y líder comunista moldavo, Vladímir Voronin, ha acusado a la oposición de intentar perpetrar un golpe de Estado, en un mensaje televisivo a la población. Voronin ha llamado "fascistas" a los manifestantes que se han enfrentado a la policía y han saqueado el Parlamento y la residencia presidencial, y ha asegurado que las autoridades "defenderán con dureza la soberanía del Estado".