El Gobierno tailandés ha tomado medidas para asegurar el control en puertos y aeropuertos
La lucha entre ejército y activistas deja ya dos muertos en Bangkok
Un hombre de 50 y otro de 19 años fueron víctimas de los disparos de los manifestantes
Manifestantes antigubernamentales queman neumáticos junto a varios autobuses públicos
bangkok
Al menos dos personas murieron y 103 resultaron heridas ayer durante las cargas del Ejército tailandés contra los manifestantes antigubernamentales en varios lugares de Bangkok, donde desde el domingo, rige el estado de excepción al igual que en otras cinco provincias aledañas.
A la muerte de un civil, de 50 años de edad, se sumó poco después la de un chico de 19 años, ambos víctimas de los disparos efectuados con pistolas por un grupo de manifestantes contra vecinos del barrio de Nang Lergn, próximo a la sede Gobierno, que criticaban sus acciones, indicó el ministro adjunto a la jefatura del Gobierno, Sathit Wongnongtoey.
A lo largo del día, los soldados abrieron fuego en repetidas ocasiones para disolver a los grupos de manifestantes que reaparecían en varias zonas de la capital tailandesa, alentados por la última consigna del ex primer ministro Thaksin Shinawatra, su líder y quien la noche anterior, desde el exilio, llamó a los suyos a hacer la revolución.
El Gobierno toma cartas
El Gobierno anunció que ha adoptado medidas destinadas a asegurar el control de puertos y aeropuertos, para impedir la repetición de hechos como los ocurridos a finales del pasado año, cuando miles de detractores de Shinawatra ocuparon las dos terminales aeroportuarias de Bangkok durante una semana.
«El Comando de Operaciones de Emergencia utilizará todos los medios disponibles para restablecer rápidamente el orden y reabrir el tráfico para que la población pueda volver a su vida normal», dijo el jefe de las Fuerzas Armadas, Songkitti Jaggabatara, tras mantener una reunión urgente con los altos mandos castrenses y policiales.
Enviados desde la frontera con Camboya y pertrechados para el combate convencional, aunque con munición de fogueo, según aseguró el portavoz del Ejército, coronel Sansen Kaewkamnerd, los soldados fueron haciéndose lentamente con el control de la situación.
«Las tropas y la Policía han conseguido limpiar de manifestantes muchas áreas de la ciudad», dijo a los periodistas el portavoz del Gobierno, Panithan Wattayanakorn.
En un enfrentamiento ocurrido en el cruce de Din Daeng, en la parte nueva de la urbe, los «camisetas rojas», llamados así por el color de las prendas que visten, arrojaron cocteles molotov contra los militares cuando éstos efectuaron disparos y lanzaron gases lacrimógenos para dispersar a la muchedumbre.