Las víctimas de abusos sexuales y psicológicos eran niños marginales, huérfanos o delincuentes
Religiosos de colegios irlandeses abusaron de menores durante años
Un informe oficial de diez años de trabajo recoge los testimonios de más de 1.500 perjudicados
londres
Una comisión especial que ha investigado durante diez años el abuso de niños bajo la tutela de órdenes religiosas irlandesas afirmó ayer que «el abuso físico y psíquico y el abandono eran rasgos comunes» en los centros de acogida y que «el abuso sexual ocurría particularmente en los colegios de chicos».
El trabajo de la Comisión de Encuesta sobre el Abuso de Niños, que se publicó ayer en más de 2.500 páginas, recopila investigaciones dirigidas por el juez Sean Ryan, basadas entre otras cosas en el testimonio de más de 1.500 víctimas de esos abusos, que ahora acuden a los tribunales pidiendo compensación. El período investigado es, en particular, de 1936 a 1970.
El Gobierno irlandés, cuya Constitución hace el Estado confesional y devoto de la religión católica, había llegado a un acuerdo con la Iglesia oficial para que sus órdenes acogiesen a niños abandonados o a los que sus familias no podían atender o que habían cometido algún delito menor.
El informe describe condiciones de internamiento que se asemejan a las de una prisión temible en los internados o en las escuelas industriales creadas por las órdenes, tanto pacularmente incómodo para la orden de los Hermanos Cristianos Irlandeses, que guardaba en un archivo confidencial en Roma los informes de los tribunales canónicos creados para juzgar casos de abusos sexuales cometidos por miembros de su congregación. Las autoridades civiles no fueron informadas.
Testimonios
Las órdenes son criticadas por transferir miembros conocidos por sus abusos sexuales de un colegio a otro y los Hermanos Irlandeses sólo anunciaron la existencia del archivo cuando presentaron su testimonio a una comisión con la que se habían negado a colaborar si no garantizaba antes que no nombraría a personas no condenadas.
Antes, las 18 órdenes religiosas que gestionaban estos internados habían llegado a un acuerdo con el Gobierno del entonces primer ministro Bertie Ahern por el que transferían al Estado propiedades por valor de 128 millones de euros a cambio de la inmunidad legal en todos los casos que lleguen a los tribunales.
Hay 14.594 solicitudes de compensación. El Estado ya ha pagado 140 millones de euros a los demandantes. Casi la misma cantidad, 129 millones, a los abogados que presentan las reclamaciones. Y ayer se supo que el Gobierno estima que el coste final al contribuyente irlandés -”sacudido por una muy fuerte crisis-” será de unos mil millones de euros.