Los sindicatos hondureños convocan una huelga general
Las manifestaciones a favor de Zelaya siguieron ayer.
La capital de Honduras amaneció ayer con una aparente tranquilidad en las calles tras un toque de queda que duró hasta las 06.00 horas (12.00 GMT), y que sin embargo no impidió que un grupo de seguidores del depuesto presidente Manuel Zelaya permaneciera frente a la sede del Gobierno.
Ayer convocaron en todo el país una huelga general por parte de sectores sociales y sindicales en repulsa de ese nombramiento y en demanda del regreso de Zelaya.
Como ya hiciera el domingo, el presidente designado por el Congreso comenzó el día haciendo un llamamiento a los hondureños en la radio para que acudan con normalidad a sus puestos de trabajo.
Conservar la normalidad. «Debemos de garantizar que todos los niños estén en las escuelas y que todos los muchachos y muchachas vayan a la universidad», dijo en declaraciones a una emisora local. «A todos los ciudadanos, que vuelvan a sus trabajos -”continuó-”, que vuelvan a sus labores, queremos más que nunca la producción de ellos, necesitamos de su labor, de su capacidad, de sus conocimientos para poder salir adelante», señaló el presidente del Congreso.