La OEA exige a los golpistas de Honduras el regreso del presidente
La Organización de Estados Americanos resuelve otorgar 72 horas al gobierno de Roberto Micheletti para restablecer el Estado de Derecho en el país
El presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, a su llegada ayer a Panamá.
Tras un intenso debate entre sus miembros, la Organización de Estados Americanos (OEA) resolvió otorgar 72 horas al gobierno golpista de Honduras para restablecer el Estado de Derecho en ese país. De no cumplirse la resolución el sábado, Honduras podría ser suspendido del organismo hemisférico.
Con ese ultimátum, el presidente depuesto, Manuel Zelaya, que se aprestaba a retornar hoy mismo a su país, decidió postergar su regreso hasta el sábado. «Ha comenzado la cuenta regresiva para mi retorno», advirtió desde Panamá, adonde viajó para asistir a la asunción del presidente Ricardo Martinelli.
La OEA exigió el «inmediato, seguro e incondicional retorno del presidente a sus funciones constitucionales». Horas antes, la ONU había reclamado el restablecimiento «inmediato e incondicional» del gobierno, pero ante la resistencia manifestada por los golpistas, los países del continente agregaron a la exigencia la palabra «seguro».
Los representantes debatieron airadamente sobre los términos de la resolución. Los países aliados de Venezuela (Bolivia, Ecuador, Nicaragua) y Argentina reclamaban una sanción a Honduras sin más plazo. Pero Estados Unidos, México, Colombia, Costa Rica y Perú propusieron el ultimátum que fue la medida aprobada finalmente.
El depuesto mandatario había previsto regresar hoy a su país, escoltado por el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, y por colegas latinoamericanos, entre ellos la argentina Cristina Fernández y el ecuatoriano Rafael Correa. Ahora el viaje se aplazó y podría no realizarse como estaba planteado. No se descarta que el retorno sea con Insulza y un grupo de cancilleres.
El secretario general de la OEA advirtió que si no se cumple con la requisitoria, no será el pueblo de Honduras sino «los usurpadores» los que serán suspendidos.