Netanyahu niega un pacto para frenarla ampliación de asentamientos israelíes
El primer ministro de Israel terminó su gira europea con la visita a Angela Merkel sin concretar ningún gesto que permita relanzar el proceso de paz en Oriente Medio

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, junto a la canciller alemana, Angela Merkel.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, desmintió ayer haber presentado a EE.UU. un acuerdo para congelar la ampliación de los asentamientos judíos en Cisjordania, a modo de compromiso para relanzar el proceso de paz en Oriente Medio. «Son rumores que no tienen base», afirmó el primer ministro israelí en la conferencia de prensa con la canciller alemana, Angela Merkel, acerca de las informaciones difundidas por medios israelíes y británicos sobre una supuesto acuerdo con el enviado estadounidense para Oriente Medio, George Mitchell.
Merkel afirmó que detener la construcción de los asentamientos era algo «decisivo» para relanzar el proceso de paz.
El primer ministro israelí hizo hincapié en su propósito de «encontrar los puentes» que sirvan para la reactivación del proceso, pero insistió en que éste estaba supeditado a la prioridad de que, por parte palestina, «se reconozca a mi país como un Estado judío».
Ni Merkel ni Netanyahu quisieron dar detalles acerca de supuestos avances en las gestiones para lograr la liberación del soldado israelí Gilad Shalit, apresado por un comando palestino cerca de la frontera con Gaza en junio del 2006.
«Cada vez que viajo al extranjero abordo la cuestión. Y me es grato comprobar que cuento en esa cuestión con el apoyo de quien tengo al lado», dijo Netanjahu, en dirección a Merkel.
La Autoridad Nacional Palestina (ANP), sin embargo, ha puesto como condición para relanzar el diálogo la suspensión de toda obra, no únicamente en Cisjordania y no excluyendo las 2.500 que están en curso con dinero estatal y otras muchas que se están edificando ilegalmente, como propone el compromiso al que se refieren los citados medios. Merkel evitó entrar en detalles sobre el curso de unas negociaciones que calificó de «bilaterales» entre EE.UU. e Israel, pero subrayó que detener la construcción de los asentamientos es algo «decisivo» para relanzar el proceso de paz.
Netanyahu reafirmó su intención de «encontrar los puentes» que sirvan para la reactivación del proceso, pero insistió en que éste estaba supeditado a la prioridad de que, por parte palestina, «se reconozca a mi país como un Estado judío».
Subrayó que desde que asumió la jefatura del gobierno hace cinco meses, Israel ha dado una serie de pasos hacia los palestinos, como eliminar varios puntos de control y abrir el paso sobre el río Jordán, lo que, recalcó, ha servido, para ayudar a reactivar la economía palestina.
Netanyahu terminó en Berlín su gira europea con un mensaje decepcionante para quienes esperaban gestos concretos que permitan relanzar el proceso de paz en Oriente Medio.