Reportaje | efe
La selectividad, vital en Corea
Hasta la Bolsa de Seúl abrió más tarde para no perturbar a los estudiantes
Cien aviones cambiaron su ruta, muchas calles fueron cortadas y hasta la Bolsa de Seúl abrió una hora más tarde por la selectividad en Corea del Sur, que decide, entre muchos nervios, el futuro profesional de 670.000 estudiantes.
El examen de acceso a la universidad que se celebra en 1.124 colegios es un acontecimiento vital para los jóvenes surcoreanos que confían en acceder a las mejores universidades de un país con un sistema educativo muy rígido y elitista.
Lo primordial es que nada distraiga a los estudiantes durante las pruebas, conocidas como Suneung y que se alargan durante casi diez horas.
El país contiene la respiración hasta que se conozcan las notas que deciden si los jóvenes podrán ingresar en una universidad de prestigio como Yonsei o la Nacional de Seúl, cantera de los futuros empleados de Samsung, Hyundai o el cuerpo de funcionarios. Algunos policías llegaron a escoltar a estudiantes envueltos en atascos. Los únicos aliviados fueron los oficinistas, ya que se retrasó la apertura de empresas para que no se formen atascos. El fracaso para estos jóvenes es tan terrible que algunos optan por el suicidio.