Reportaje | marta miera
La «Obamanía» china
Los jóvenes ven en el presidente un símbolo de progreso
La visita del presidente de EE.UU., Barack Obama, despertó en China la «Obamanía», especialmente entre los jóvenes, que ven en él un símbolo de progreso y apertura, y en el que depositan sus esperanzas para mejorar las complicadas relaciones entre ambos países.
Según relata a Efe Bo Jinbo, de 22 años de edad y estudiante de Arqueología «el hecho de que Obama sea el primer presidente negro de EE.UU. supone un impulso para superar asuntos raciales y de libertad de expresión a nivel mundial, además de una oportunidad para fortalecer distintas voces, algo de lo que en China todavía carecemos».
En su primera etapa en el país, se espera que Obama mantenga en Shanghái un encuentro con jóvenes chinos, lo que algunos consideran una buena estrategia, «pues si puede mantener la popularidad entre ellos, su influencia en China tendrá más fuerza», explica Mark Eades, profesor de Literatura en el gigante asiático.
«Los jóvenes chinos esperan mucho de Obama y en los 20 años que vivo en China nunca ha existido un apoyo tan fuerte a un presidente extranjero. Es la primera vez que veo vender camisetas con la imagen de un líder de EE.UU.», asegura Eades, quien añade que en la universidad en la que imparte clases, los profesores muestran vídeos de discursos del mandatario estadounidense.
Representaciones. En Pekín, hace ya tiempo que se pueden adquirir deuvedés sobre el presidente, así como libros, llaveros o relojes con su estampa. Incluso en el mundo del arte, los artistas han expresado a través de sus obras el impacto de Obama en todo el mundo, y quizá la más sonora ha sido la del artista Liu Bolin que representa al presidente a través de una escultura de bronce que desprende fuego, y a la que ha bautizado como «Burning Man Obama» (Obama, el hombre en llamas).