Almunia asume uno de los cargos más relevantes de la Comisión Europea
El español ha sido designado por Barroso comisario de Competencia de la UE con rango de vicepresidente, la cartera más importante del ejecutivo comunitario
El francés Michel Barnier.
Joaquín Almunia fue designado ayer comisario de Competencia de la UE, con grado de vicepresidente, por José Manuel Durao Barroso. Se trata de la cartera más importante de todo el Ejecutivo comunitario, pues ejercer la mayor cuota de poder delegado por los Estados miembros en las instituciones comunes: la observancia de la aplicación del derecho comunitario en todo género de operaciones nacionales y empresariales, de manera que sean compatibles con la libre competencia y otros derechos primarios de la UE.
Además, y en virtud de una reordenación de competencias definida por Barroso, Almunia será también responsable de los aspectos de Competencia en dos sectores claves, que no estaban adscritos hasta ahora a la cartera: Transportes y Energía. El comisario español, por lo tanto, será quien supervisará lo mismo la fusión de British Airways e Iberia que la reestructuración de las cajas españolas de ahorros, la liberalización de mercados energéticos o las concentraciones que se promuevan en cualquier sector económico, las ayudas de Estado o el final de la incentivación fiscal para hacer frente a la crisis. Nunca antes un comisario español había asumido responsabilidades de esta talla.
Reconocimiento. Almunia será, durante los próximos 5 años, el interlocutor necesario para los gobiernos de los Estados miembros en los temas más difíciles y aún, fuera de la UE, para las grandes multinacionales que operan en el mercado comunitario. Se trata, obviamente, de un reconocimiento explícito por parte de Barroso de las cualidades del comisario español, puestas al servicio estos últimos cinco años en la cartera de Economía y Asuntos Monetarios.
Pero también es, sin duda, un agradecimiento expreso del presidente comunitario por los votos de los socialistas españoles en el Parlamento europeo, actuando bajo mandato expreso de Zapatero.
Las carteras más importantes van a parar, además de al vicepresidente español, al francés Michel Barnier, que obtiene lo que París quería para él: Mercado Interior y Mercados Financieros.
Alemania, con Günter Oettinger, se queda con Energía, pero sin los aspectos relativos a la Competencia, que pasan a ser tutelados por Almunia. En un reparto no reconocido del poder en las instituciones monetarias europeas, le corresponde a Alemania la presidencia del Banco Central Europeo cuando la deje el francés Trichet en el 2011. La danesa Connie Hedegaard asume las responsabilidades medioambientales en una cartera de nuevo nombre, Acción sobre el Clima, el belga De Gucht será responsable de Comercio, el finlandés Olli Rehn de Economía y Asuntos Monetarios, el italiano Tajani de Industria y el rumano Dacian Ciolos de la jugosa cartera de Agricultura y Desarrollo Rural, como nominaciones más significativas.