Un desertor ruso que se unió a los chechenos, entre los sospechosos del ataque al tren
Nada más amanecer, el lugar donde el viernes una bomba hizo que descarrilara el tren de pasajeros Nevski Express , cerca de la localidad de Uglovka, se volvió a llenar ayer de inspectores y criminólogos para seguir recogiendo pistas que faciliten la identificación y captura de los autores del atentado. Ahora ya nadie duda que se trata de una acción terrorista, cuyo balance provisional sitúa ahora en 25 el número de muertos. Mientras, las miradas se dirigen principalmente hacia los separatistas chechenos.
Fuentes de la investigación, consultadas por la radio Eco de Moscú, señalan que entre los sospechosos de organizar el ataque se encuentra un ex militar ruso que desertó y se pasó a las filas de la guerrilla chechena a finales de los 90. Se llama Pável Kosolápov y contra él hay una orden de búsqueda y captura dictada hace tiempo. Está implicado en el anterior atentado contra el Nevski Express, el que se produjo el 13 de agosto del 2007. Gracias a la colaboración de los habitantes de la zona, la Policía ha podido dibujar un retrato robot de algunos de los miembros de un grupo de forasteros que frecuentaron la vía del ferrocarril en los últimos días y que, según esos testigos, «se comportaron de forma extraña».