La Justicia turca ilegaliza el partido kurdo y amenaza el proceso de paz
El Tribunal Constitucional toma esta decisión después de hallar pruebas de que la formación, con 21 escaños en el Parlamento, mantiene vínculos con el terrorismo
La ilegalización ayer del pro kurdo Partido de la Sociedad Democrática (DTP) por parte del Tribunal Constitucional turco ha provocado una escalada de tensión entre el Gobierno de Ankara y la minoría kurda y suma una amenaza más al proceso de paz para acabar con un conflicto que dura ya 25 años.
La prohibición del DTP se ha producido a petición de la Fiscalía, la cual presentó 141 casos que considera pruebas de que esa formación fue fundada a solicitud de Adullah Öcalan, el encarcelado líder kurdo del proscrito Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), y ha reclutado militantes para la organización montañera del PKK.
«Como partido, no se han distanciado lo suficiente de la violencia», indicó el presidente del tribunal, Hasim Kilic, al comunicar la decisión de los once miembros de la alta corte. Insistió en que «un partido con vínculos con el terrorismo tiene que ser clausurado».
Así, el Constitucional ha considerado probado que existen vínculos entre el DTP y el PKK, una organización considerada terrorista por la Unión Europea y Estados Unidos y que desde 1984 se enfrenta a las autoridades de Ankara para lograr la autonomía de los 12 millones de kurdos que viven en Turquía.
Además de ilegalizar el partido, que dispone de 21 escaños en el Parlamento turco, el Constitucional también decidió prohibir a 37 miembros de la formación -”entre ellos su presidente, Ahmet Türk, y una diputada-” participar en la actividad política durante cinco años, para impedir así su integración en otras fuerzas.
Kilic explicó que, para tomar su decisión, los magistrados tuvieron en cuenta dictámenes del Tribunal Europeo de Derechos Humanos y la ilegalización de Batasuna por parte de la Justicia española.
El propio Türk reaccionó a la ilegalización del partido y su inhabilitación y aseguró: «Turquía vive un periodo doloroso y esta decisión es desesperanzadora, pero aun así creemos que Turquía algún día alcanzará la paz».