El Senado retoma el debate sobre el proyecto de ley de reforma sanitaria
La Casa Blanca hace un llamamiento a los senadores para que posibiliten su aprobación, mientras un asesor de Obama asegura que representa un gran avance
El presidente Barack Obama tiene como principal prioridad la reforma sanitaria.
El Senado de EE.UU. retomó ayer el debate sobre el proyecto de ley de reforma sanitaria, entre llamamientos de la Casa Blanca a respaldarlo y fuertes críticas de la oposición republicana.
La medida, que los republicanos consideran un «desastre» y ha recibido críticas del ala liberal demócrata, que considera que ha quedado aguada tras los últimos compromisos, afrontará una serie de votos clave a lo largo de las próximas 24 horas.
Aunque de procedimiento, esas votaciones dejarán claro si los demócratas pueden contar efectivamente con los sesenta votos necesarios para aprobar la medida, que representa la principal prioridad legislativa del presidente de EE.UU., Barack Obama. La primera de ellas tuvo lugar en torno a las 01.00, hora local (06.00 GMT) y a lo largo de hoy se celebrarán dos más.
La Casa Blanca ha lanzado un llamamiento a los senadores para que aprueben el proyecto de ley.
En declaraciones a la cadena de televisión NBC, el principal asesor político de la Casa Blanca, David Axelrod, declaró que la medida, tal y como está, representa un compromiso y como tal no es perfecta, pero sí representa un gran paso adelante y podrá mejorarse en el futuro.
«Está a años luz de como estábamos hasta ahora», declaró Axelrod, que indicó que la medida «no es perfecta pero con el tiempo podrá mejorarse».
El asesor político del presidente Obama predijo que, gracias a este compromiso, la medida podrá quedar aprobada. «Creo que vamos a poder lograrlo», sostuvo Axelrod, que insistió en que «el Congreso va a aprobarlo».
En un sentido similar se pronunció el vicepresidente, Joe Biden, en un artículo de opinión que publicó ayer en el diario The New York Times , en el que destacó que la propuesta «es una medida muy buena».
El senador demócrata Ben Nelson anunció el sábado que daría su apoyo a la medida, con lo que este partido logró los 60 votos necesarios para garantizar la aprobación de la medida en la Cámara Alta, de un centenar de escaños. A cambio de su apoyo, Nelson logró que se introdujeran una serie de cambios en el proyecto de ley.
El objetivo de los demócratas es aprobar la medida antes del día de Navidad, lo que podría suponer una votación durante la propia Nochebuena.