La Junta desconoce cómo definir el mapa de fosas comunes de la guerra
La Junta de Castilla y León desconoce el contenido del convenio suscrito por el Ministerio de Justicia y ocho comunidades autónomas, ninguna de ellas gobernada por el PP, para elaborar el Mapa Integrado de Fosas de la Guerra Civil y la represión franquista, previsto en la Ley de la Memoria Histórica.
Así lo ha expresado a EFE el secretario general de la Consejería de Interior y Justicia, Luis Miguel González Gago, quien ha mostrado la sorpresa del Gobierno castellano y leonés cuando se enteró por los medios de comunicación que el Estado había suscrito ese acuerdo con algunas autonomías el pasado 25 de enero.
El Ejecutivo de Castilla y León no sabe qué convenio se ha rubricado entre la Administración central y esas ocho comunidades, ya que el Estado no lo ha invitado a participar en ese acuerdo, ni le ha remitido un borrador, según González Gago.
Ha recordado que, en diciembre del 2008, el Ministerio de Presidencia le propuso a Castilla y León la firma de un convenio referente a las fosas y la Junta le remitió una contestación formal para indicar la necesidad de modificar determinados aspectos del documento, sin que, a fecha de hoy, hayan recibido ninguna respuesta.
Por la transferencia. En enero del 2009, el Ejecutivo castellano y leonés planteó la redacción de un nuevo borrador de convenio, en el que el Estado se comprometiera a sufragar los gastos derivados de las investigaciones históricas para elaborar el mapa de fosas y no atribuyera funciones que las comunidades que no tienen transferidas las competencias en materia de Justicia no pueden cumplir.
Ha explicado que Castilla y León no ha recibido el traspaso de las competencias de Justicia, por lo que no dispone de los medios adecuados a proceder al levantamiento, exhumación e identificación de los cadáveres enterrados en las fosas, cometidos que, a su juicio, puede asumir la Administración central.
El secretario general de la Consejería de Interior y Justicia ha señalado que, en la contestación, Castilla y León se mostró dispuesta a elaborar los mapas de fosas.