Casi en tiempo real
La andanada | cerecedo
Por una vez, y a ver si sirve de precedente, el pleno de las Cortes de Castilla y León ha conocido en tiempo casi real -”y por boca del presidente de la Junta-” el estado de un asunto de candente actualidad. Fue ayer y el tema en cuestión era el órdago lanzado por el gobierno autonómico a las cajas de ahorro pendientes de fusionarse.
El asunto no llegó al pleno por iniciativa de la oposición socialista -”que, por mor, del pacto que mantiene en esta materia con el PP, nunca ha suscitado esta cuestión en sede parlamentaria-” sino gracias a una pregunta de Joaquín Otero.
No hubo debate propiamente dicho, pero al menos la Cámara pudo conocer la posición del presidente Herrera, que desde la pasada semana, en la que consiguió bloquear la entrada de Caja Burgos en el grupo Banca Cívica, mantiene una actividad frenética para forzar una alianza entre la caja burgalesa y las de Segovia y Ávila, éstas últimas proclives a su integración con Caja Madrid. En la misma mañana de ayer Herrera había mantenido contactos con el presidente de Caja Burgos, el díscolo José María Arribas, y con ejecutivos del Banco de España, que viene siguiendo muy de cerca todos estos movimientos.
En su respuesta a Otero, el presidente de la Junta no desveló el contenido de esos contactos -”hoy proseguirán con Caja Ávila y Caja Segovia-” aunque, al remitirse al reciente documento suscrito la pasada semana por PP, PSOE, CC.OO., UGT y Cecale, ratificó implícitamente las líneas rojas que ha trazado la Junta sobre las fusiones.
El Gobierno autonómico da por imposible la fusión de todas las Cajas de la comunidad en una sola, pero está dispuesta a evitar a toda costa la participación minoritaria de entidades de ahorro de Castilla y León en fusiones interregionales. «Tenemos la oportunidad -”dijo Herrera-” de ser la primera comunidad que ordene el sistema financiero a satisfacción de todos».
Aunque el presidente no fue más explícito, se sabe que la Junta estaría dispuesta a tragar con la Banca Cívica, a condición de que Caja Burgos, Caja Segovia y Caja Ávila participen en ese grupo de forma conjunta. Ahí radica el quid de la cuestión. Falta por ver que las tres cajas alcancen ese acuerdo y que la otra parte contratante (Caja Navarra y Caja Canarias) acepta las nuevas cuotas resultantes.
Previamente, la portavoz socialista había afeado a Herrera la negativa presidencial a comparecer en el Parlamento para valorar las medidas anticrisis adoptadas por la Junta, reproche que el presidente calificó de «oportunista», advirtiendo que dicha valoración se producirá en el momento que él estime conveniente.
La refriega dialéctica entre gobierno y oposición fue subiendo de tono a medida que los socialistas fueron suscitando asuntos tan polémicos como el de los expedientes disciplinarios de la «trama solar» o las famosas Directrices de Ordenación de la Montaña Central Cantábrica. «No han querido molestar a ninguno de los expedientados, no fuera que alguno implicara a más gente», concluyó Jorge Félix Alonso ante la consejera de Admi nistración Autonómica, Isabel Alon- so, quién justificó con argumentación legalista el aplazamiento de las siete resoluciones sancionadoras resultantes de los 10 expedientes concluidos.
La crítica socialista a las DOT tramitadas para dar cobertura a la estación invernal de San Glorio concluyó con una alusión bastante previsible: «Salgan del rincón, dejen de hacer el vago y hagan el esfuerzo que se merece la montaña y sus habitantes», dijo el procurador Francisco Ramos. La respuesta de la consejera de Medio Ambiente, María Jesús Ruiz, no desmereció: «Los vagos son ustedes, que no hacen más que poner palos en las ruedas».