CONCURSO DE REDACCIÓN DIARIO DE LEÓN
La vida de un envase hasta que se recicla
¡Hola! Soy un envase de mantequilla. Estoy en el frigorífico, todas las mañanas me sacan para untar de mi mantequilla. Un día me llevaron de excursión y la mantequilla se me acabo y me tiraron al suelo. Todo el mundo me daba patadas. Un señor me dio una patada tan fuerte que me envió a una charca. Nadie me recogía, pasaban miles de turistas por ahí, pero ninguno miraba a la charca.
Por suerte, una niña, se molestó en recogerme y me guardó en su mochila. Pero la niña no sabía reciclar muy bien, me fue a tirar al primer contenedor que vio, un contenedor verde. ¡Yo me asusté!
Un señor que estaba paseando con su perro la vio y se lo impidió, éste enseñó a la niña donde debía tirarme y también le explicó qué tirábamos en los demás contenedores. La niña, en cuanto encontró un contenedor amarillo, me tiró allí. Se esperaba que al día siguiente viniera el contenedor de la basura a recogernos, pero por la noche nevó mucho y el camión de la basura, no pudo venir a recogernos. Mucha gente pasaban por allí y la basura se acumulaba. El contenedor se desbordaba, estuvimos cinco días allí. Al sexto día, aún con más nieve, vino la máquina quitanieves y detrás de ella el camión de la basura.
Había tanta basura en la ciudad y en los pueblos, que también el camión estaba a punto de desbordarse, por suerte nosotros cabíamos aunque luego no entraba ni un tetrabrik de leche más. Tuvimos que dar la vuelta a toda la montaña para irnos al vertedero.
Ya en el vertedero estuvimos otros siete días, había tanta nieve por el camino que los trabajadores no podían venir, cada día nevaba más; por fin paro de nevar y la gente pudo ir a trabajar. De tanta basura que había, hasta el segundo día no me pudieron coger a mí.
Dentro de la fábrica, me convirtieron en otro envase, esta vez de... ¿A ver si lo adivinas? A lo mejor he pasado por tu casa, pues... me trasformaron en un envase de yogur.
Marcos Álvarez Blanco
Colegio: Virgen Blanca