El ministro pasa de largo por la Ponferrada-La Espina y el peaje
El ministro de Fomento, José Blanco, sólo presentó los proyectos ferroviarios que comparten Asturias y León. No concretó nada sobre otras actuaciones que estaban comprometidas por su Gobierno y que hoy están en la cuerda floja por el plan de austeridad de la Administración. Tampoco permitió preguntas y se limitó a pronunciar un discurso enlatado que no admitía réplica.
«La autovía Oviedo-La Espina será una realidad el próximo año 2011; éste mismo verano pondremos en servicio el tramo Grado-Doriga, al que se le añadirá antes de fin de año el de Salas-La Espina», explicó el titular del área, que no garantizó que esta carretera continúe hasta la comarca del Bierzo, pese a que el consejero asturiano de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras, Francisco González Buendía, afirmó el 5 de abril que sería incluida en el Peit.
Además, Blanco pasó de largo por la supresión del peaje del Huerna, anunciada por el propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, durante la campaña electoral. Lo que sí hizo el titular del área fue tirar del argumentario socialista para repetir que el Plan Extraordinario de Infraestructuras «garantizará el desarrollo del proceso modernizador de las redes del transporte en este país» y -”continuó-” permitirá sujetar el empleo y la actividad de las empresas.
Visitó el tramo Las Dueñas-Muros del Nalón, de la autovía del Cantábrico, destacó su complejidad técnica y recordó que asume una inversión «superior a los 150 millones de euros». El ministro celebró que «tres de cada cuatro kilómetros» del enlace por la costa «se hayan abierto ya al tráfico».