Carrasco: «O llegamos a un acuerdo total o rescindimos el contrato del CTR»
Gersul y la UTE fijan un calendario urgente para solucionar sus diferencias
Isabel Carrasco y José Antonio Velasco antes de reunirse.
«O llegamos a un acuerdo total o rescindimos el contrato». Así de directa y clara se mostró ayer la responsable de la Diputación y presidenta nata de Gersul, Isabel Carrasco, tras la reunión de dos horas que mantuvo con los representantes de las dos empresas que integran la UTE que gestionan el sistema provincial de recepción y tratamiento de residuos en una concesión hasta el año 2024.
Carrasco explicó que el consorcio dispone de un informe jurídico (elaborado por una asesoría externa) que demuestra con datos una serie de incumplimientos del contrato por parte de la empresa. Un documento al que Gersul se aferra para exigir a Legio VII el cumplimiento de una larga lista de deberes.
Ambas partes acordaron en la reunión de ayer fijar un calendario urgente a partir de hoy para establecer una serie de encuentros bilaterales que aborden de forma sectorial uno a uno todos los problemas que han de solucionarse.
«Tienen que aceptar todos los puntos, no tienen más remedio», comentó la presidenta, quien recordó también que deben cumplir y acatar el acuerdo que el consorcio alcanzó con los trabajadores del CTR y sus plantas satélite, cuyo principal punto es el nuevo convenio. Este documento que garantizará la paz social en el sistema provincial hasta el 2012 supondrá un coste anual de alrededor de 155.000 euros.
Este acuerdo global que reivindica Carrasco incluye también aspectos como los catorce millones de deuda que la UTE reclama al consorcio en concepto de intereses de demora por diversos cánones, que Gersul no reconoce. También la solución a las balas de basura que se acumulan desde hace años en la finca El Busto de Santa María del Páramo y la obligada mejora de los rendimientos en la gestión de materiales reciclables, además de la necesidad de aumentar la producción eléctrica en la planta de San Román para comenzar a venderla a la red.
«Un acuerdo global y que todo funcione bien», matizó Carrasco. Por la mañana, ya había comentado ante los medios: «No estamos nada contentos de cómo actúa la empresa» y anunció que pondrían sobre la mesa en la reunión de por la tarde todos los asuntos que deberían resolverse. «Actuaremos en consecuencia, por las buenas o por las malas; pero esto hay que zanjarlo de una vez por todas».
Igualmente, recalcó que negociarán con la UTE con todas las posibilidades que les da la Ley, una defensa jurídica de los intereses del consorcio.
Los representantes de FCC y Urbaser se mostraron conformes con el planteamiento de poner en marcha de manera urgente un calendario y «expresaron su voluntad de negociar para llegar a un acuerdo», tal y como transmitió ayer al final del encuentro el presidente de Gersul, José Antonio Velasco.
El consorcio estima en diez millones la cantidad que ha perdido por no cumplir la UTE adecuadamente aspectos como una producción eléctrica o de compost ajustada a los ratios, así como por no explotar bien la recuperación de residuos con salida en el mercado.