Reportaje | pacho rodríguez
Cuando los menores comunican
El Inteco recomienda crear entornos seguros para el uso del móvil por menores

Fernando Ballestero y Víctor Izquierdo, ayer en Madrid.
Un menor con un móvil es un peligro, pero no tanto. Sobre todo si se fomentan usos responsables y los padres prestan la suficiente atención sobre su uso. En definitiva, y sobre esa responsabilidad compartida versa el estudio llevado a cabo por el Inteco en estrecha colaboración con Orange para establecer cuáles son los parámetros generales en los que se mueven los menores en el uso del teléfono móvil y cuáles han sido sus motivaciones a la hora de tenerlo.
Ayer, en Madrid, Víctor Izquierdo, director general de Inteco, y Fernando Ballestero, secretario general de Orange, presentaron los resultados de este trabajo que pretende arrojar luz sobre un fenómeno que no deja de ser nuevo: el uso del teléfono móvil por parte de los menores.
Una de las primeras claves que se señalaron en el acto, celebrado en la sede de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, es vital y se refiere a que, tal y como aportaron los ponentes, «los jóvenes ya viven con normalidad el uso de la tecnología. Han nacido con ella», señalaron. A partir de esta premisa, lo que queda claro es que luego cada preadolescente se comportará de forma diferente, aunque según el trabajo existen algunos parámetros.
Y uno de los parámetros citados por el estudio corresponde a los progenitores: «Los padres aseguran sentirse más seguros si sus hijos menores tienen móvil», indica el documento.
Víctor Izquierdo, además de mostrar la satisfacción del trabajo conjunto llevado a cabo por las dos entidades, de carácter público y privado, incidió en el hecho de que «las nuevas generaciones tienen una actitud ante la tecnología diferente a nosotros.