Medio Ambiente
WWF denuncia ante la UE los subsidios de España a la producción de energía con carbón
La asociación entiende que el Gobierno español está poniendo trabas al desarrollo de las energías renovables como la apuesta más sostenible
WWF presentó hoy una queja formal en la Comisión Europea como consecuencia de la nueva regulación del Gobierno español para conceder ayudas estatales a las centrales eléctricas que queman carbón nacional. La organización consideró que, de aprobarse, existirían subsidios adicionales a los que ya concede España para este mineral. Esta denuncia se produce poco antes de que la Comisión debata sobre las prórrogas de ayudas a la actividad minera europea.
A principios de este año, el Gobierno español adoptó un Real Decreto que fijó los precios y reguló los suministros de diez centrales térmicas que utilizan carbón nacional. Esta normativa tendrá un coste estimado de unos 800 millones de euros en tres años, según el regulador energético español, y tiene el objetivo de reducir las reservas almacenadas de carbón, producidas por la menor demanda y el aumento de la participación de las renovables en la generación eléctrica. La entrada en vigor de este Real Decreto se pospuso y está pendiente de aclaración por parte del comisario europeo de la competencia, el español Joaquín Almunia.
La responsable del Programa de Cambio Climático de WWF en España, Mar Asunción, declaró que en tiempos de crisis, donde la apuesta por las energías renovables es «la más sostenible», el Gobierno español «pone trabas a su desarrollo», mientras que apoya los subsidios al carbón «tanto dentro de nuestras fronteras como en Europa», señaló.
Además, España es uno de los estados de la Unión Europea que presionan a la Comisión Europea para prolongar subvenciones para la explotación del carbón y la actual derogación de ocho años expira a finales de este año. Alemania y España cuentan con los subsidios más elevados, siendo 2.000 millones de euros y 1.000 millones, respectivamente. A finales de julio, la Comisión podría proponer una derogación para finalizar las ayudas al carbón.
«Cualquier subvención que aumente de forma artificial el uso de carbón es incomprensible, pero las subvenciones dobles son totalmente absurdas. La Comisión Europea debe actuar con decisión para asegurar que España retire de forma progresiva sus ayudas al carbón. En este sentido, los proyectos españoles no deben convertirse en un precedente para otros estados miembro de la Unión», dijo Mark Johnston, consejero de Política de WWF en Bruselas.
España tampoco está en la senda de cumplir con sus objetivos de emisiones de gases de efecto invernadero. Según el último inventario anual de la Agencia Europea de Medio Ambiente, las emisiones del país fueron en 2008 un 40 por ciento, o 116 millones de toneladas de CO2 equivalentes, superiores al año base de Kioto, y un 22 por ciento, ó 73 millones de toneladas de CO2 equivalentes, superiores al objetivo fijado para 2012.