Patrimonio debe autorizar las catas en los castros que hay en el trazado
La Declaración de Impacto Ambiental, publicada en el Bocyl a principios de junio, autoriza la ejecución de la nueva línea eléctrica a San Isidro con una longitud de 25,890 kilómetros, desde la central hidroeléctrica de Ferreras (al pie del embalse del Porma) hasta el enclave invernal (subestación transformadora). Supondrá un coste de 5,7 millones de euros.
Entre las medidas correctoras obligadas por esta declaración, la Diputación debe realizar un proyecto de actuación arqueológica previo a las obras (catas) que fije la extensión o delimitación de una serie de yacimientos en el entorno de Puebla de Lillo (El Castillo, Castro Río Silván y Castro de los Barriales). González precisó que están pendientes de la autorización definitiva de Patrimonio para desarrollar estas catas, que confía puedan comenzar en los próximos días. En esta zona las torres tendrán que alejarse al menos cien metros de los límites de los yacimientos.
El proyecto global contempla otras dos actuaciones: llevar la luz desde San Isidro a Fuentes con una línea soterrada (465.000 euros) y la renovación de las líneas internas de la estación leonesa (casi 1,3 millones). La Junta de Gobierno ya ha aprobado el proyecto para esta última actuación e iniciado el expediente de contratación.