Diario de León

Reportaje | m. a. zamora (*) | el drama de los asalariados

«Que nos paguen o que nos echen»

No es que sea desconocida la situación, pero llega un momento en que no se sabe qué hace más daño, si la reiteración o el hastío. Una vez más, los mineros se enfrentan a un mes (como mín

Imagen de archivo de una concentración minera en Torre del Bierzo.

Imagen de archivo de una concentración minera en Torre del Bierzo.

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Al calor de las temperaturas en el valle de Laciana y en El Bierzo, el termómetro sube también en la calle. Vuelven los impagos a los trabajadores de la minería y esta vez sube la tensión. Da la impresión de que se acabaron los tiempos de la cierta indiferencia que ha presidido los últimos capítulos de esta novela, negra como el carbón.

Tremor de Arriba

Antonio José: «Los críos se quedan sin piscina»

Lleva desde los 18 años trabajando en las profundidades de la tierra, está casado y es padre de un hija. Dice ante los impagos de nóminas que tienen obligaciones como el que más. «Lo principal es que no podemos hacer frente a los pagos y que los críos se quedan sin actividades como ir a la piscina o de campamento, porque no podemos costearlos». Antonio José asegura serio: «Esto no es justo después de haber hecho nuestro trabajo».

Bembibre

Rubén: «¿Y ahora cómo pagamos la hipoteca?»

Está casado y tiene dos hijos, vive en Bembibre y se encuentra en una edad que también ronda la treintena. Dice que «lo peor de todo es, por ejemplo, no poder hacer frente a la hipoteca, porque además, los intereses abusivos que cobran los bancos por ese retraso, los pierde el trabajador, es todo una cadena».

Bierzo Alto

Santiago: «Siempre pagamos los mismos»

Está soltero, trabaja en la cuenca del Bierzo Alto y también es un veterano de la minería, aún cuando ha sobrepasado los treinta años. Dice Santiago que es fácil de imaginar la situación que se produce «si no cobras tu nómina». En tono sereno afirma: «Si tienes algo de dinero ahorrado aun puedes ir viviendo y haciendo frente a los pagos, pero si la situación se repite, y llevamos un año con retrasos, se hace imposible. Siempre pagamos los mismos en estas situaciones.

Ponferrada

Jorge: «Después de 12 años trabajando, puedes perder la casa»

Vive en pareja y no tiene hijos. Eso sí, dice que mantiene un perro. «Es triste que, por ejemplo en mi caso, después de llevar doce años trabajando, pagando una hipoteca o un coche, por un problema así puedas perderlos, te veas en la calle o cargando a tus padres -si tienes la suerte de tenerlos- con tus pagos. Y ya no te cuento si te pones en el papel de los que tienen hijos». Añade con pesar: «¿Cómo le explicas a un niño que no puedes comprarle algo porque no te han pagado si te ve salir cada día a trabajar?».

Jorge también echa mano del refranero: «Dicen que más sabe el tonto lo que tiene en su casa que el listo lo que hay en la ajena. Esta situación trae problemas para todos».

Caboalles de Abajo

Lisardo: «Que se decidan de una vez, o nos pagan o nos echan»

Casado y con una hija, reconoce que vive momentos de incertidumbre y en el fondo, reconoce que es lo que peor se lleva: «Tenemos ganas de que, para bien o para mal, nos den una solución. Lo que no puede ser es que estemos así constantemente. Hay gente que tiene recursos económicos para poder aguantar un mes o dos, pero hay otros que van a empezar a pasarlo mal ya desde esta misma semana. Y eso no es justo».

Hay un cambio en la mentalidad de los trabajadores: «El personal está enfadado porque ya son muchas veces las que nos ha pasado esto. No nos os cuentan qué es lo que está ocurriendo y así, no se puede vivir».

Villablino

Roberto: «Yo, con 34 años, ya no sé hacer otra cosa»

Trabaja con una retroexcavadora en Coto Minero del Sil y a pesar de sus 34 años, ya es un veterano del sector: «Esto pasa cada poco y es un rollo. A mí, por fortuna, me han enseñado que si cobras cinco, tienes que ahorrar dos. Lo peor es que yo ya no tengo otra forma de vida, siempre he estado trabajando en estoy si ahora me dicen que tengo que dedicarme a otra cosa, no sé si lo sabría hacer, aunque a todo te adaptas. No nos pilla de sorpresa, pero agradable, desde luego, no es para nadie.

Piedrafita de Babia

José Manuel: «Esto es el cuento de nunca acabar»

De sus palabras se deduce que no es ilusión precisamente lo que le provoca esta situación, pero en cualquier caso, es un veterano del sector y ya ha vivido muchas batallas: «Yo estuve en la primera marcha y después de haber pasado el tiempo, estamos otra vez en las mismas. Los años van pasando y no hay soluciones porque el problema es el mismo, que los empresarios no tienen ganas de dar el brazo a torcer a pesar de los beneficios que sacan de todo esto y al final los paganos terminamos siendo siempre los mismos. Es lo que hay».

(*) Esta información ha sido elaborada con los testimonios aportados por Manuel Félix (Ponferrada), M. A. Cebrones (Bembibre) y Vanessa Araujo (Villablino).

tracking