Los diocesanos buscan motivar la vocación de los más jóvenes
El descenso en el número de misioneros es sólo un síntoma más de la particular crisis que vive la Iglesia Católica. Los religiosos achacan esto a «la falta de vocación» y también a las estructuras de la familia actual. Muchos opinan que la comodidad es un mal aliado para la labor misionera «que requiere grandes sacrificios». Por ello, para fomentar la educación religiosa en los jóvenes la diócesis prepara varias actividades como el primer ciclo de cine espiritual que se organizó por primera vez en Cataluña.
Los peregrinos también son muy bien acogidos por la diócesis, que puede albergar hasta 2.500 visitantes. El objetivo de esto es que los jóvenes recorran las iglesias de varias partes del mundo, aunque la principal actividad tendrá lugar el próximo mes de noviembre en la Jornada de la Juventud cuando la Cruz representativa se instalará en la Catedral para que niños y jóvenes la visiten. Aunque no sólo estará en la pulcra leonina sino que se trasladará al campus universitario, al centro penitenciario de Mansilla o al santuario de la Virgen del Camino.
Más comunión. Los diocesanos se marcan como objetivo primordial intensificar la comunión bajo el lema «Escucharás mi voz y habrá un sólo rebaño, un sólo pastor». De hecho, Manuel de la Red, delegado de Misiones, se quejó de que «el problema es que cada uno hace su mundo», manifestó. Asimismo, de la Red opinó que es necesario un mayor asociacionismo en muchos momentos.
Por otra parte y como posible solución a esto, el delegado subrayó la necesidad de activar órganos de responsabilidad: «Queremos que haya consejos pastorales para que ayuden y orienten en las parroquias», puntualizó de la Red.
Estas son algunas de las iniciativas que la Iglesia de León se propone para subsanar la falta de fe en los más jóvenes y mejorar la organización.