El capital francés aumenta el control sobre la producción láctea de León
La adquisición de Puleva por Lactalis causa pavor entre el sector primario leonés, expuesto a los vaivenes de precios por la influencia de la industria gala
Una de las últimas movilizaciones a causa de los precios de la leche en la provincia.
La compra de Puleva por parte de la multinacional francesa Lactalis estrecha más el cerco del poder y el control industrial sobre el indefenso sector lácteo leonés. Aunque la marca granadina se había deshecho hace unos años de su centro de recogida y transformación en la provincia, el sector primario no oculta su desazón por lo que supone para sus intereses la concentración de cuota en manos de la multinacional francesa. Los productores recuerdan que sus desajustes en los últimos años viene motivada por la entrada de leche francesa a un precio más bajo que los costes de producción de la local. De ahí que no oculten su preocupación tras conocer que el negocio lácteo de Ebro, la marca Puleva, pasa a manos de Lactalis. Esta sociedad ya comercializa marcas como Lauki, El Ventero, Gran Capitán, President o La Lechera, en línea de yogures y postres frescos. La Comisión Europea dio luz verde a la compra por parte del grupo francés Lactalis del negocio lácteo de la española Puleva al considerar que la operación no creará obstáculos significativos a la competencia. Dado que ambas compañías operan en España, Bruselas ha analizado los posibles problemas que la integración podría causar tanto en el mercado del suministro de leche cruda de vaca como en los mercados de venta productos lácteos, ha explicado en un comunicado. En el caso de la recogida de leche, la CE considera que la operación no plantea problemas de competencia ni a escala nacional ni a nivel regional, en particular en Galicia, Cataluña y Andalucía, pues Lactalis seguirá representando «una parte limitada de la demanda». El Ejecutivo comunitario también ha excluido cualquier obstáculo en los mercados de venta de leche y de otros productos como nata líquida y horchata, pues considera que la nueva entidad tendrá «escasas cuotas de mercado en estos mercados y/o se vería limitada por la presencia de importantes competidores así como por las marcas vendidas por los propios distribuidores». Por todo ello, Bruselas ha dado luz verde a esta operación que Ebro Puleva y Lactalis pactaron el pasado mes de marzo. Según el acuerdo que alcanzaron entonces, el grupo francés abonaría 630 millones de euros por el negocio lácteo de Puleva y reforzaría así su presencia en España. El sector lechero ve perjudicial que se potencie a la industria láctea francesa en España.